A Julia se le aparece Paula en una extraña mezcla entre sueño y realidad. Paula está convencida de que el Gnomo ha vuelto.
Julia todavía no sabe si estaba despierta o dormida cuando ha visto a Paula jugando a la comba delante de su cama. La niña tenía un comportamiento muy extraño y la ha seguido hasta el aula de los pequeños. Allí ha sentido un frio espantoso y ha visto como la pequeña Paula trataba de decirle algo con los cubos de letras. Julia está muy asustada y trata de marcharse pero la puerta está cerrada a cal y canto y el frio ha comenzado a calarle los huesos. Si no fuera porque es imposible, Julia juraría que todo aquello lo está provocando la pequeña Paula.

Gustavo, el perro del guardabosques, ha aparecido muerto. Su cadáver destrozado está en el suelo de la cocina. Está claro que la criatura que entra por las noches en el colegio se está volviendo cada vez más peligrosa. Sin embargo, no todos los habitantes del bosque parecen tener malas intenciones: alguien ha dejado durante la noche un ramo de flores en la ventana de la habitación de Paula, igual que hacía el gnomo.
Marta Hazas escribe en su blog:

Qué viene el coco (14 Diciembre)
Cuando los mayores decían “¡qué viene el coco!” estoy segura de que en realidad se referian a nuestra propia “cabecita pensante”, cuando le da por empecinarse en no sé que laberínticos galimatías sin salida, por deporte. ¡Qué malas pasadas nos juega a veces el coco!
Yo suspendí una vez el exámen práctico de conducir porque estaba tan nerviosa, por temor a catear, que fui incapaz de identificar que “ese rectángulo blanco sobre fondo redondo rojo” era la archiconocida por mí señal de “prohibido el paso”… venga… por esa cuesta del Sardinero que me fui y, claro, con razón suspendí, ¡Qué peligro!



30 dic 09  
Publicado en:
Por Antow  



