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Ana de Armas: “El rodaje de ‘El internado’ era muy intenso y yo sentía que mi personaje se había estancado”


Tan decidida como hermosa, la joven actriz, que saltó a la fama por El internado, regresa a televisión como la esclava Nerea en la serie Hispania.

Tan solo lleva cuatro años en España, donde llegó casi con lo puesto para hacer realidad su sueño de ser actriz, pero Ana de Armas es de sobra conocida entre el gran público gracias, entre otros trabajos, al papel de adolescente que le llevó a la fama en El internado. Al tiempo que era pasto de las críticas por las escenas un poco subidas de tono que protagonizó junto a Hugo Silva en Mentiras y gordas (2009), dirigida por Alfonso Albacete y David Menkes. Ahora, en un papel más maduro, volverá a colarse en los hogares españoles para dar vida a la esclava Nerea, personaje de la serie Hispania que Antena 3 estrena el lunes 24 de octubre, donde la actriz encarna a una joven mujer que sufre la pérdidade su familia en dolorosas circunstancias en el siglo II a.C.

Por fin la veremos sin uniforme y más madura…
Sí, la verdad es que Nerea es un personaje muy diferente a todo lo que he hecho hasta ahora. Es más adulto y rompe con la imagen que hasta ahora se tenía de mí en televisión.


Y un nuevo éxito que sumar a su carrera…
Espero que Hispania tenga mucho éxito pero tampoco me veo a largo plazo haciendo un mismo papel.

O sea que podría repetirse lo que ocurrió con El internado.
Pues no lo sé, pero si la serie se alargara mucho en el tiempo quizá podría buscársele una salida a mi personaje.

Y esa necesidad que tiene usted de abandonar proyectos que funcionan…
Bueno, en mi opinión cuando dejé El internado ya no estaba en pleno éxito. Pero de todos modos, yo sentía la necesidad de cambiar, no lo dejé por otro proyecto, de hecho estuve seis meses sin trabajo. Pero necesitaba cambiar de rutina, salir de ahí. Era un rodaje muy intenso y yo notaba que mi personaje se había quedado estancado.

Igual que decidió un buen día, con tan solo 18 años, dejar su casa, su familia y venirse a España a labrarse un porvenir…
La verdad es que no me lo pensé mucho, de haberlo hecho tal vez ahora no estaría aquí. Cuando terminé mis estudios en la escuela de teatro no veía claro mi futuro allí y decidí venirme para acá. Llegué sin nada, me acomodé en casa de un amigo, incluso le dije a mi madre que en cuanto se me acabara el dinero regresaría, pero surgió El internado y ya no paré de trabajar hasta tres años después.

Y ahora, ¿le gustaría trabajar en Cuba?
Me encantaría. De hecho pronto tendré una película allí. Ya hubo otro proyecto que por un problema de fechas no lo pude hacer. Siempre voy a querer trabajar en Cuba porque sigo siendo cubana al cien por cien.

¿Le preocupa el futuro?
La verdad es que no. Sólo me preocupa el presente. En esta vida hay que ser avaricioso en el buen sentido, no agobiarse y pensar que cuando una cosa no funciona hay otros muchos caminos para intentar ser feliz.

¿Qué tal se lleva con la fama?
Bastante bien en lo que refiere al público. La gente es muy amable y cariñosa conmigo. Lo peor es cierto tipo de prensa que se deja llevar sólo por el morbo.

Como cuando protagonizó con Hugo Silva algunas escenas subidas de tono en Mentiras y gordas
Sí. Aquello en su momento causó cierto revuelo pero para mí no supuso nada importante. A veces molestaba que se centraran en criticar escenas de sexo y no tanto en la interpretación. El público es adulto y yo me desnudaré siempre que haga falta y me apetezca, no tengo ningún problema por ello.

Y siempre que el personaje la seduzca…
Eso por supuesto. Pero la historia me tiene que gustar tanto o más que el personaje.

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