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Ana de Armas, Star system made in Spain


Una rosa de Francia la descubrió, El Internado le lanzó a la popularidad y Mentiras y gordas le ha consagrado como una de las jóvenes promesas con más proyección del séptimo arte contemporáneo. Con su rostro de niña cándida, algún personaje de Femme fatale y su característico acento cubano, Ana de Armas, lejos de conformarse con una popularidad efímera, parece haber llegado para quedarse. Mientras se enfrenta a la nueva temporada de la exitosa serie de televisión, la joven actriz se lanza con Must! al reto de su primer número.


Ana llega estrictamente puntual a la cita. Pese a que no cuenta casi ni con un minuto libre en su agenda, ha decidido hacer un hueco para Must!, un proyecto que parece gustarle tanto como a nosotros mismos. Hace semanas que está de rabiosa actualidad por el estreno de su último film, Mentiras y Gordas, por el que ha copado portadas de revistas y horas de promoción en radio y televisión. Todo medio de comunicación ha querido tener en sus filas a Ana, la actriz del momento. Y ella ha asumido esa avalancha de promoción con la mejor de sus sonrisas. “Me lo tomo como otra parte de mi trabajo, igual de importante. Yo he hecho todo lo que he podido. Donde no he estado es porque, por problemas de agenda, no lo hemos podido cerrar. No porque no quiera”, asegura.
Precisamente esa sonrisa es uno de los rasgos más característicos de la actriz que ya lleva un par de años afincada en Madrid, tras dejar su Cuba natal. Y es que no hay un “no” para Ana. Acepta cada una de las poses, de las preguntas y los estilismos con entusiasmo y sin una sola protesta. Se nota que disfruta de su trabajo y que, pese a su juventud, posee una profesionalidad que muchos quisieran.

Abandonado su imagen teen
A pesar de que su personaje en El Internado la ha convertido en un icono teen, Ana quiere no estancarse en esa imagen adolescente. Y el estreno de Mentitas y gordas le ha servido especialmente para ello. El film, que se ha convertido en la película española más taquillera del año (por encima de Los abrazos rotos de Almodóvar), ha tenido duras críticas por sus excesos en lo que a escenas de sexo y drogas se refiere. “Éramos conscientes de que era una película fuerte en ese sentido. No nos podemos escandalizar ahora, porque nosotros sabíamos lo que había cuando leímos el guión. Aunque si es verdad que verla en pantalla grande no es igual que cuando te lo imaginas. Pero es que creo que tenemos la obligación moral de defender cada uno de los proyectos en los que nos vemos inmersos”, explica al respecto. En ella comparte cabeza de cartel con algunas de las jóvenes estrellas de la televisión como Mario Casas, Yon González, Maxi Iglesias o Ana Polvorosa con los que ya son “una pequeña gran familia”, como ella misma reconoce. Un reparto que, sin duda, ha sido la principal baza para los astronómicos datos conseguidos por la cinta en taquilla.

De Cuba a El Internado
Esboza una media sonrisa, casi dibujada, cuando recuerda que -de pequeña- quería dedicarse al ballet clásico. Sin embargo, pronto descubrió que su verdadera vocación radicaba en el mundo interpretativo y, aún estando en la escuela, Manuel Gutiérrez Aragón vio en ella a su perfecta protagonista para Una rosa de Francia, film que protagonizó con Jorge Perugorría y Álex González. Y, a partir de ahí, todo llegó rodado: vino a hacer la promoción a España y los directores de casting de El Internado encontraron a la actriz que encarnaría personaje de Carolina. Ahora admite que va muy poco a Cuba, “menos de lo que debería”, y sólo cuando tiene vacaciones bastante extensas. Aunque está en contacto con sus familiares de forma casi diaria y su hermano, fotógrafo, se ha trasladado con ella a la capital.
En sus metas a corto plazo Ana reconoce que le encantaría poder hacer más cine, tanto español como cubano, pese a que es muy difícil de compaginar con el complejo plan de rodaje de una serie como la que protagoniza en Antena 3. “Para el rodaje de la película tenía que coger casi un avión diario para poder estar haciendo la serie y la película a la vez”, recuerda. Y no es de extrañar que, tras haberse llevado las mejores críticas -junto a Mario Casas- sobre su solvencia en la última película, sigan lloviéndole ofertas, como hasta ahora, por parte de la industria del celuloide.

Sin miedo a Hollywood
Sin embargo cuando se le pregunta sobre la posibilidad de hacer cine en Estados Unidos, Ana parece no tener un ápice de miedo al respecto. “No es algo que me asuste. De hecho, me encantaría intentarlo, ya que soy joven y no pierdo nada. Pero si lo hago, quiero hacerlo bien. Por eso me estoy preparando, aprendiendo bien inglés por si, algún día, nace la posibilidad”, asegura. Coincide en el buen trabajo que ha hecho Penélope Cruz en sus últimos estrenos y sonríe al afirmar que estaría encantada de poder participar en una producción de Pedro Almodóvar.
Realmente cualidades no le faltan para poder conseguir cualquiera de estas metas. Se sonroja cuando se lo digo. Pese a no ser una chica vergonzosa, Ana parece no acostumbrarse a los piropos, y transmite ese halo de candidez que le ha concedido a algunos de sus personajes.
Hay una cosa clara: ha venido a España pisando fuerte. Tanto, que Ana de Armas ya se ha convertido en un MUST! de nuestro star system. Por ello, suya es nuestra primera portada.

Fuente | Webforo