Zona El Internado

Ana de Armas y Martín Rivas colaboran con la 18º Aniversario de los Derechos del niño


Ana de Armas recuerda el Art. 8: “Derecho a Nombre y Nacionalidad”

En 1990, ella tenía 2 años. La protagonista de “El Internado” reconoce que “era una niña muy feliz, vivía con mi familia andaba siempre jugando por el parque, era muy traviesa…

Para mí, era normal tener nombre y que mis amiguitos tuvieran nombre, pero lo que no sabía como era tan pequeña que había otros niños en el mundo que no tenían nombre y ni siquiera podía imaginar lo que eso significaba, si no existes, no estás registrado en ninguna parte pueden hacer contigo lo que quieran… Todos los niños, todos, tienen derecho a tener un nombre y una nacionalidad”

Martín Rivas, el Art.23: “Derecho a la Integración de niños con discapacidad”

En 1990, él tenía cinco años. “En ese momento no era consciente de la importancia de este tratado, estaba más preocupado por correr detrás de un balón o por robar frutas de la huerta del vecino, era un poco más rubio de lo que soy ahora, muy inquieto y siempre perdía el autobús para ir al cole…

Lo que os quiero decir es que si compartís clase con algún niño que sufra algún tipo de discapacidad física o mental que le tratéis como un igual, que le hagáis la vida fácil porque todos los niños somos iguales y todos tenemos los mismos derechos”

Elena Furiase, el Art.24: “Derecho a la Salud y la Atención Médica

En 1990, ella tenía “dos o tres añitos”. Furiase, afirma que “era una niña muy graciosa, me pasaba el día jugando, me encantaba esconderme detrás de la cortina, no me gustaba nada bañarme -mi madre me arrastraba con el uniforme y me metía en la bañera-, ni ir al médico…”

“Cuando eres un niñono piensas que hay millones de niños en el mundo en otroslugares que se morirían de ganar por bañarse y no pueden, quieren beber agua y no pueden beber nada porque el agua no es potable y, sobre todo, tienen tantas enfermedades que desearían ir al médico todos los días y no hay ningún médico que le puedan curar o las enfermedades que tienen acaban con ellos.

Así que hay que tener en cuenta que tenemos mucha suerte por poder beber agua bañarnos, estar limpitos y oler bien. Ya sabes que todos los niños tienen derecho a una buena alimentación a una buena higiene y a que el médico les cure”.