Zona El Internado

Análisis de la semana: Javier Cidoncha


Esta semana turno para Javier Cidoncha que interpretó el papel de ‘Lucas’ en “El Internado”. Este carismático actor que derrocha simpatía y felicidad se incorporó a la serie en la cuarta temporada y sin duda va a ser recordado como el niño cuyos sueños se hacían realidad. A continuación su análisis-resumen.

Análisis de la semana: Javier Cidoncha

Nombre real: Javier Cidoncha.

Lugar y año de nacimiento: Madrid, en 1998.

Su personaje en la serie: Lucas Galván Yerena / Lucas Moreno Yerena.

Su vida en la serie:

Lucas era hijo de Martín y Silvana. Silvana iba a separarse de Martín y quería llevarse a Lucas a Argentina. Pero Martín la reprochó que sólo vería a su hijo Lucas cada seis meses y que le dejaría sin padre. Cuando Silvana estaba atendiendo una llamada telefónica, Martín aprovechó para entrar en la habitación de Lucas y marcharse de su casa. Desde entonces la policía estaba detrás de Martín por el hecho de haber secuestrado a su hijo. Ambos estuvieron por varios centros educativos y los abandonaron al poco tiempo posiblemente porque Martín era buscado por la policía. La excusa que ponía Martín para los repentinos cambios de lugar era la enfermedad de su hijo: el asma.  Cuando iban de camino al Internado tuvieron que esquivar a la policía. Tras abandonar el vehículo en el bosque se dirigieron a pie hacia el Internado.

Lucas contaba con un curioso don: tenía sueños premonitorios que se hacían realidad cada vez que se orinaba en la cama. Por eso cuando pasaron cerca del lugar donde estaba enterrado el cuerpo sin vida de Mateo (el profesor de matemáticas) le dijo a su padre que había soñado que dos personas desenterraban al hombre que había en aquella caja. Su padre no le creyó y pensaba que eran simples pesadillas.

Lucas dormía en la misma habitación que su padre, quién le dijo que nunca dijese a nadie que le perseguía la policía, que no escribiese su verdadero nombre, que no contase a nadie sus pesadillas y que pronto irían a ver a su madre. Martín le prometió a Lucas que se iban a quedar en el Internado más tiempo del habitual puesto que ellos eran de los “buenos”.

Al principio a Lucas le costó adaptarse a la nueva situación pero pronto conoció a las que fueron sus mejores amigas: Paula y Evelyn. Esta última se sentía atraída por él y le propuso ser su novia, aunque algunas veces tanto Paula como Evelyn veían a Lucas como un “bicho raro”.

Con ellas y con su padre jugaba a un curioso juego que combinaba el ajedrez y el parchís y al que Lucas bautizó con el nombre de “ajedrechís” También tuvo que hacer frente a las bromas pesadas de Javier Holgado con el que discutió en alguna ocasión por llamarle “nenaza” y a las broncas de Jacinta por haber hecho alguna travesura.

Héctor también le ayudó a adaptarse ya que cuando estaba en clase le hizo creer que tenía una capa mágica que hacía invisibles a las personas. Gracias a Lucas, Héctor pudo saber que tanto Paula como Evelyn habían ido a la cueva del gnomo, cuando Paula creyó que estaba maldita.

Lucas tuvo varios sueños, y en algunos de ellos su padre era el protagonista.

Lucas soñó que una mujer alta, rubia, de pelo largo y rizado vendría al Internado. Lucas pensó que podía tratarse de la madre de Paula pero cuando le contó a Evelyn que lo había soñado le tildó de mentiroso.  Su padre luego le regañó por haberle dicho a Paula que su madre iba a volver. Lucas le dijo después a Evelyn que se había inventado todo y ésta le dijo que se lo iba a decir a Paula de todas formas. Pero al final Lucas le terminó contando su don a Evelyn y esta le dijo que como fuese mentira se comería un puñado de arena. Al final resultó ser Amelia, la profesora de Infantil.

Con la ayuda de las dos niñas llamó a un número de teléfono que tenía escrito en un pantalón. Pertenecía a su madre y aunque llegó a contactar con ella, apenas pudo hablar ya que Martín le arrebató el teléfono móvil. Lucas también les enseñó una foto en la que salía su madre y Paula se dio cuenta de que los padres de Lucas y sus padres se conocían. Y es que el padre de Lucas era amigo de la madre de Paula, Marcos y Samuel.

Lucas también soñó que su padre iba a matar a alguien con un destornillador.

Cuando Tony fue a arreglar a la habitación de Martín la lámpara de la mesilla vio el destornillador y después se lo encontró en el baño.

Trató de evitar que su sueño se cumpliese y para ello decidió deshacerse sin éxito del destornillador. Primero le enterró en el bosque pero Gustavo (el perro del guardabosque) le encontró y le desenterró. También intentó que se lo tragase el desagüe del váter pero era demasiado grande y finalmente fue con Evelyn por los pasadizos para esconderle en el “Polo Norte” (zona cercana a la puerta del bosque donde había nevado y Paula pensaba que vivía Papá Noel).

Cuando estaban en los pasadizos entraron en una sala en donde estaba tapado con una sábana el cuerpo sin vida de Márquez (persona que contrató Héctor para investigar el accidente de los Novoa-Pazos). Ambos estaban muy asustados y cuando se disponían a salir de allí la puerta se cerró. Pero Paula consiguió abrirla por fuera y todos juntos salieron de allí dejándose olvidado el destornillador. Camilo devolvió después el destornillador a la caja de herramientas.

Luego Amelia les echó la bronca ya que les pilló saliendo de los pasadizos por la chimenea.

Descubrió que su sueño iba a ser en la habitación de Jacinta y durante la Noche de las Dos Lunas ya que en el sueño que tuvo aparecían todas las mujeres con unas rosas blancas. Como no consiguió deshacerse del destornillador y su sueño se iba a cumplir les pidió ayuda a Paula y a Evelyn. Decidió encerrarse con su padre en el desván tras decirle que había roto y escondido allí su traje para la fiesta, mientras Evelyn y Paula les encerraban en el desván.

Pero Lucas empezó a sufrir un ataque de asma y no tenían el ventolin (inhalador), por lo que Martín tuvo que salir a buscarlo saliendo por el tejado. Posteriormente Paula y Evelyn le llevaron a Lucas el inhalador. Como no veía a su padre y empezó a escuchar la canción de las Dos Lunas se fue rápidamente a la habitación de Jacinta. Allí encontró de nuevo el destornillador, pero se le cayó al suelo cuando sintió la presencia de Don Joaquín y Jacinta. Lucas se escondió debajo de la cama y presenció toda la discusión. Salió de allí para decirle a su padre que se fuera pero este hizo caso omiso. Joaquín disparó a Martín en el brazo y éste le terminó clavando el destornillador en la espalda para que no les hiciese nada malo a Jacinta ni a su hijo Lucas.

Lucas estuvo muy preocupado cuando el inspector Jimeno de la policía vino al Internado para investigar la desaparición de don Joaquín ya que sabía que le había asesinado su padre. Luego habló con su padre que le dijo estuviese tranquilo ya que le había matado en defensa propia y no iría a la cárcel.

Viendo que Elsa estaba muy preocupada por la ausencia de su padre decidió escribirle una nota y la metió entre los cuentos de Samuelín. Pero Martín la cogió a tiempo antes de que Elsa la leyese y le relacionase con la muerte de su padre.

Esta es la carta escrita textualmente de Lucas para Elsa: “Querida Elsa. No estés triste. Tu papá está muerto. Era muy malo y quería matarme por eso mi papa un señor cualquiera tuvo que matarle en defensa propia”.

Conoció a Rebeca después de que Javier Holgado no le dejase jugar al fútbol con los demás niños por ser un bicho raro. Rebeca, que era la nueva profesora de historia, se acercó y conversó con él haciéndole ver que ser raro no era tan malo. Ella le juró que también lo era y se hicieron amigos a pesar de que a Martín le desgradó en un principio el interés que Rebeca mostraba por su hijo.

Después de enseñarles a Paula y a Evelyn donde tenía su padre escondida la pistola de Amelia decidieron recoger todos los utensilios del Internado que hicieran daño a la gente. Fue gracias a ellos cuando Marcos empezó a darse cuenta que Amelia estaba colaborando con el Proyecto Géminis.

Después soñó que su padre se encontraría en el bosque con Rebeca, con la que Martín mantuvo una relación sentimental hasta el final. Ella se caía al suelo y se asustaba de algo. Cuando Rebeca le preguntó a Lucas por lo que le pasaba, éste le respondió propinándola una patada y después tuvo que ir a disculparse obligado por su padre. Lucas le dijo a Rebeca que ya no quería que fuesen amigos porque iba a hacer algo muy feo y que él consideraba como malo.

Rebeca le dijo que le contase dónde iba a producirse todo para no acudir a ese sitio. Aunque le contó todo lo que iba a pasar para asombro e incredibilidad de ella, al final el sueño de Lucas se cumplió y Rebeca pudo ver, gracias a su don, cómo Martín arrastraba el cuerpo sin vida de Don Joaquín por el bosque.

También soñó que el perro del guardabosque (Gustavo) desenterraba el cadáver de don Joaquín.

Intentó evitar que su sueño se volviese a cumplir pero no lo consiguió. Encerró a Gustavo en la habitación de Paula y Evelyn pero Jacinta descubrió que habían metido allí al perro. Después le echó matarratas en la comida pero se arrepintió de ello y fue detrás de Gustavo. El perro empezó a desenterrar el cuerpo sin vida de don Joaquín y Lucas volvió a echar tierra encima pero fue descubierto por Rebeca. Lucas le dijo a Rebeca que no dijese nada y que su padre había matado a don Joaquín en defensa propia. Rebeca prometió no decir nada al respecto y entre ellos se produjo un emotivo y cariñoso abrazo.

Después Lucas le reprochó a su padre que se diera besos con otras personas que no sea su madre. Y es que  Lucas supuso un obstáculo en la relación que se padre mantuvo con Rebeca durante toda la séptima temporada. El seguía creyendo que su madre seguía viva y podrían volver a ser una familia. Martín le dijo a su hijo que Silvana y él ya no estaban juntos, pero Lucas insistió en que quería ver pronto a su madre.

Lucas no quería ir al bosque, porque sabía que había un monstruo que venía a robar comida al Internado. Incluso creyeron que le habían encerrado en la despensa, pero resultó ser Jacinta.

Después escucharon una conversación entre Jacinta y al guardabosque en la que dijeron que el monstruo había matado a varias gallinas y dejado malherido a Gustavo tras varios mordiscos. Después se encontró con Rebeca y Lucas le dijo que cuando iba a pescar con su padre le daban miedo los peces muertos y le desveló que su padre tenía un barco llamado “Nemo”. En realidad ese monstruo del bosque era el lobo amansado de Camilo.

Evelyn declaró su amor por Lucas en el desván después de que Javier Holgado le escribiese en una galleta de la suerte que se iba a morir de cagalera.

Cuando salieron al bosque para buscar a Gustavo, pensaron que el monstruo se había comido al perro y se toparon con uno de los mendigos con los que experimentaba Lucía.

Cuando Lucía sacaba al mendigo de la enfermería, Lucas le dijo a Rebeca que ese era el hombre-lobo que habían visto en el bosque. Rebeca constató que los miembros del Proyecto Géminis utilizaban a los mendigos como “cobayas” en sus experimentos.

Lo que Lucas no sabía es que Daniel (hermano gemelo de Hugo y conocido como Apolo) había escondido en el coche teledirigido que su padre iba a regalarle por su cumpleaños la cápsula del virus que extrajo de los laboratorios. Javier Holgado les quitó el coche a Lucas y Evelyn cuando estaban jugando con él. Lucas y Evelyn trataron de impedírselo pero el coche terminó destrozado al caer escaleras abajo. Después Evelyn descubrió la cápsula y se la regaló a Lucas diciéndole que era una colonia muy cara y exclusiva.

Pero Javier Holgado se la quitó a Lucas de entre las manos. La cápsula del virus terminó cayéndose al suelo y el virus se liberó por el Internado al pisarla un alumno.

Lucas seguía sin ver con buenos ojos que su padre mantuviese con Rebeca una relación sentimental, ya que pensó que su padre se había olvidado por completo de su madre.

Cuando Martín se disponía a contarle a su hijo que Silvana había muerto en un accidente de coche le empezó a sangrar la nariz, uno de los primeros síntomas del virus. Martín le ocultó en el desván ya que no quería que fuese a la sala de los infectados habilitada en la tercera planta.

Cuando Martín estaba ausente de su habitación, Lucas escuchó que alguien había entrado pero no llegó a ver quién era. En realidad se trataba de Rubén que, siguiendo instrucciones de Hugo, le ordenó colocar las medicinas robadas de la enfermería debajo de la cama de Martín. Y es que Hugo sabía que Lucas estaba escondido en el desván y así podía acusar a Martín de ser la persona que había intentado matarle, la que había provocado los sabotajes y el que había robado las medicinas para salvar a su hijo. Fue Rebeca la que descubrió las medicinas escondidas y vio a Lucas oculto en el desván.

Tras esto Lucas fue conducido a la sala de los infectados. Allí tuvo que vérselas con Curro, uno de los infectados procedentes del exterior, que le cambió su medicina por una que estaba rebajada con agua. Fermín no tuvo más remedio que darle su medicina a Lucas para que no sufriese los efectos del virus.

Allí se encontró con una chica y Evelyn creyó que Lucas se había enamorado de ella. Por eso decidió escribirle una carta de divorcio. Pero después se arrepintió y le ordenó a Javier Holgado que fuera a por ella antes de que la leyese Lucas.  El inocente de Javier Holgado se infectó con el virus y no tuvo más remedio que quedarse junto a los demás infectados. Anteriormente Evelyn se echó ketchup en la nariz para simular que estaba infectada y así poder estar cerca de Lucas.

Gracias al testimonio de Lucas, que confesó que alguien había entrado en la habitación de su padre mientras él estaba fuera, Alicia dejó en libertad a Martín ya que no era culpable del robo de las medicinas.

Cuando los infectados se revelaron contra Fermín y echaron la puerta abajo para ir a buscar las medicinas, Curro tomó a Lucas como rehén para que Rebeca y Martín les dejasen salir de allí.

Después su padre le confesó que su madre estaba muerta, motivo por el cuál Lucas odió a su padre.

Pero Lucas volvió a tener otro dos sueños más. En uno de ellos aparecía Héctor que estaba vivo en los pasadizos. Y esta vez su padre le hizo caso y bajó con Alicia a los pasadizos para ir en su búsqueda. El otro fue un sueño romántico en el que se daba un beso con Paula.

Mientras jugaban a “mentira, verdad o atrevimiento” Lucas confesó que estaba realmente enamorado de Paula y no de Evelyn. Aunque Lucas desveló sus sentimientos, no parecieron despertar ningún interés en Paula.

Pero Evelyn hizo todo lo posible para que a Lucas no le gustase Paula y le pidió a su mejor amiga que masticase ajo ya que Lucas detestaba el olor a ajo. Cuando creían que iba a ser su último día de vida, Paula quiso preparar un encuentro a oscuras entre Lucas y Evelyn. Pero en realidad Evelyn besó a Javier Holgado (del que estuvo anteriormente enamorada) y pareció gustarle mucho. Al final parece que se decantó por Javier Holgado y no por Lucas.

Lucas se curó definitivamente del virus gracias a la máquina de radiación lumínica construida por Max Levov y puesta en funcionamiento por Vicky. Huyó del Internado siguiendo el plan de fuga ideado por Fermín y al final pareció aceptar la relación amorosa que había entre su padre y Rebeca.

Valores que encarna su figura: tímido, inteligente, cariñoso, alegre, carismático, aventurero, imaginativo, soñador, sentimental, amigable, valiente, decidido, precabido y sensato.

Su vida en una frase: “Un personaje preocupado por la realidad que ve en sus sueños”.

Artículo redactado por VAF con la colaboración de silviasi22 y Abril 22 para Zona el Internado (Prohibida su copia y reproducción).