Zona El Internado

Análisis-homenaje: Lola Baldrich


Lola Baldrich interpretó a Lucía en el Internado. Una doctora cuyo papel ha sido imprescindible en esta última temporada ya que ella fue quién se encargo de guardar y administrar la medicación y de tratar los síntomas de la enfermedad provocada por el virus. ¿Cómo se las arreglarán ahora en el Internado sin ella? ¿Será Amaia, que ayudó a Lucía tiempo atrás, quien se encargue ahora de todo? ¿Creéis que ha sido justa su muerte? ¿Quién cuidará del pequeño Tomás? A continuación su análisis-homenaje ilustrado con imágenes para recordar el paso de su personaje  por la serie.

Nombre real: Lola Baldrich

Lugar y fecha de nacimiento: Toledo, el 7/5/1971.

Su personaje en la serie: Lucía García Miranda / Lucía Merker / Marta Hernández Velasco

Su vida en la serie:

Lucía, que en realidad se llamaba Marta Hernández, fue una de las cuatro huérfanas con la que experimentaron en el Lagura Negra cuando era un orfanato y a la que tatuaron con el símbolo de géminis. La hicieron creer que era huérfana pero más adelante descubrió que no lo era ya que Jacinta le enseñó una foto de sus verdaderos padres y la dijo que posiblemente seguirían vivos.

Tenía un hermano que formó parte del grupo de los vengadores (al igual que Samuel Espí) y que posteriormente fue asesinado por haber bajado a los pasadizos.

Ritter Wülf la puso en adopción cuando era una niña y fueron los Merkel los que la adoptaron. Le cambiaron su verdadero nombre por el de Lucía y la eligieron porque ya desde pequeña quería ser médico.

Los Merkel eran un matrimonio nazi que huyó de Alemania tras la Segunda Guerra Mundial y que se refugió en España cambiando sus identidades para no ser descubiertos. De hecho, el padre adoptivo de Lucía fue uno de los ocho miembros que colaboró en el Proyecto Géminis y que se reunía en la sala nazi de la ermita. Se llamaba Adolf Merkel y pasó a llamarse Guillermo García. Lucía y su madre adoptiva trabajaron para Ottox, la empresa farmacéutica que servía de tapadera del Proyecto Géminis y que desarrolló el virus y muchos experimentos. Al principio Lucía no fue consciente de dónde estaba trabajando hasta que Sandra Pazos (en realidad Irene Espí) le hizo una visita y le comentó lo de su tatuaje, que tenía un hermano y que habían experimentado con ella cuando era pequeña. Acto seguido Lucía fue a recriminárselo a Ritter Wülf y le amenazó con denunciarle ante la policía. Ritter Wülf la inyectó el virus en el cuello para que se mantuviese callada y encontrase la cura para el virus si quería seguir con vida.

A pesar de todo Lucía ayudó a Sandra Pazos para que ésta pudiese denunciar las barbaridades cometidas por los miembros del Proyecto Géminis. Fue Lucía la que le propuso a Sandra Pazos que se reuniera en Grecia con un científico que se hacía llamar Apolo (en realidad era Daniel, hermano gemelo de Hugo), ya que éste le ayudaría. Pero todo lo que planearon salió mal.

Lucía mantuvo una relación sentimental con Jacques Noiret, fruto de la cuál nació Tomás, que padece una enfermedad rara conocida como Günter.

Cuando estaba embarazada del pequeño Tomás le recriminó a su madre adoptiva que mientras trabajaba estaba sometida a altos niveles de radiación y que eso era perjudicial para su embarazo. Su madre, que no sabía que estaba de tres meses, la respondió que no siguiera con el embarazo y que abortara. Lucía no la hizo caso y siguió adelante.

Se instaló en el Internado para poder suministrar un tratamiento médico en fase experimental a Héctor, ya que éste se contagió cuando era un niño y se había negado a ingresar en un hospital. Pero Lucía no sólo tenía que suministrarle el tratamiento a Héctor sino averiguar cómo se contagió.

Le quitó a Héctor el mapa donde tenía señalado con una cruz el lugar exacto donde estaban enterrados los restos de los vengadores. Lucía se lo entregó a Noiret y le preguntó por su hermano. Noiret y Camilo no le dieron ninguna explicación y la dijeron que no se pusiera tan sentimental.

Con una muestra de ADN descubrió que Héctor era en realidad Samuel Espí y que tenía una hermana Irene Espí. Pero esta información se la ocultó a Noiret y a Camilo ya que Héctor estaba empezando a despertar en ella algo más que una amistad y Lucía no quería hacerle daño.

Precisamente fue Lucía la que rescató a Héctor de los pasadizos después de que éste fuese golpeado por Marcos y encerrado en la sala de las jaulas.

Pero Hugo miró unos informes de Lucía y descubrió lo que ésta les había ocultado. Evitó que Héctor se reuniera con Marcos y Paula fuera del Internado y contara lo que había descubierto. Y es que Héctor estuvo investigando el tema de las cuatro huérfanas y descubrió que Lucía era una de ellas al ver el tatuaje que llevaba en el abdomen.

Cuando Héctor cayó por las escaleras, los miembros de Géminis fingieron su muerte y le ocultaron en los laboratorios de los pasadizos para que nadie sospechara nada. Héctor fue el primero en curarse gracias a la máquina de radiación lumínica construida por Max Levov (el hombre misterioso). Ritter Wülf quería acabar con su vida pero Lucía le convenció para que no lo hiciera.

Mientras Lucía administraba el tratamiento experimental a Héctor, tres alumnos fueron infectados con el virus (la novia cadáver, el sobrino del guardabosque y Nacho) y terminaron falleciendo los tres. Noiret le recriminó a Lucía el que sus “cobayas” murieran. Junto a Noiret descubrió a Roque escondido detrás de un biombo en la enfermería y le utilizaron para que les mantuviese informados de todo lo que descubriesen sus compañeros/as. Roque iba a ser el tercer infectado en lugar de Nacho.

Lucía no se libró de las investigaciones de Fermín y Rebeca y estará en el punto de mira de ambos. Cuando fueron a detener a sus padres adoptivos, Fermín encontró una foto en la que aparecía Lucía junto al matrimonio Merkel, por lo que dedujeron que eran sus padres. Posteriormente los Merkel fueron encontrados muertos y Saúl se hizo pasar ante Lucía por un comisario de policía para obtener información, pero no consiguió sacarle gran cosa. Le dio una tarjeta con un número de teléfono para que si se acordara de algo se lo contara.

Esa tarjeta terminó en las manos de Hugo al que Lucía le contó todo. Hugo terminó amenazando a Saúl.

Fermín y Rebeca siguieron tirando del hilo. Gracias a su don, cuando Rebeca le tocó el brazo a Lucía descubrió que ésta estaba experimentando con mendigos inyectándoles la cápsula del virus en el cuello.

Lo que pretendían los miembros del proyecto Géminis era esparcir a los mendigos con las cápsulas del virus por diferentes puntos de la geografía española y provocar una pandemia mundial cuando el virus se liberase de sus organismos. Pero Fermín y Rebeca acabaron con sus planes ya que rescataron a los mendigos. Ambos también descubrieron que Lucía tenía un hijo y que estaba escondido en una cabaña. Rebeca quiso sacarle de allí pero le tuvo que volver a dejar donde estaba ya que le empezaron a salir abundantes ronchas por la cara y el cuerpo al entrar en contacto con la luz solar.

Lucía intentó que Noiret no se acercase a Tomás en ningún momento ya que podía ponerle en peligro. Noiret no la hizo caso y Tomás fue víctima de las venganzas personales que Camilo estaba llevando a cabo contra miembros del Proyecto Géminis.

Además de ayudar a su hijo a recuperarse y protegerle, Lucía puso en contacto a Martín con Apolo a través de Internet y salvó la vida a Amelia cuando estaba embarazada. Lucía le informó a Hugo que Amelia podía morir y de las escasas posibilidades de supervivencia del feto pero a éste no le importó lo más mínimo la vida de la profesora de infantil ya que sólo le interesaba el bebé que ella portaba. Lucía no obedeció las órdenes de Hugo y salvó a Amelia aunque ésta finalmente perdió a su bebé.

Tras la liberación del virus y la explosión de los pasadizos, Lucía decidió ayudar, dejando atrás su época en la que colaboraba en el proyecto Géminis. Se encargó de llevar a los infectados procedentes del exterior a la sala habilitada en la tercera planta y de guardar y administrar las medicinas.

Lucía le pidió a Amaia que le ayudase en su trabajo, pero ésta se echó para atrás en cuanto vio a Curro, al que acusó tiempo atrás de haberla violado. Precisamente Curro será el que después disparó accidentalmente a Lucía tras una pelea con Fermín. Con la ayuda de Fermín, Clara y la sangre que Amaia tuvo que extraerle a Curro consiguió sobrevivir.

Cuando estaba en su habitación recuperándose, le contó a Marcos que Héctor no murió cuando cayó por las escaleras y que ella le ocultó en los pasadizos. Además le dijo al chico que posiblemente estuviese muerto ya que estaba en la sala contigua a donde se encontraba la máquina de radiación lumínica. Marcos y sus compañeros no se fíaban de Lucía ya que descubrieron tiempo atrás que trabajaba para Ottox. Fue Julia la que se dio cuenta al ver material médico con el logotipo de Ottox, cuando entró en la enfermería para que Lucía le curase una herida del pie.

Cuando quedaban pocas medicinas, decidió rebajar con agua la dosis de los adultos para que durasen más tiempo las medicinas. Lucía le dio la última ampolla a Fermín, quien después se la entregó a Clara. Lucía y Amaia descubrieron a Curro y a otro infectado intentando echar la puerta abajo ya que Clara les reveló que no quedaban más medicinas y querían salir a buscarlas. Para frenarles, y con la ayuda de Fermín, intentó que Curro ingiriese  una ampolla con haloperidol (un tranquilizante) para que no les crease más problemas, pero la ampolla se la tomó otra persona y Curro se dio cuenta de que le estaban engañando. Al final los infectados se escaparon.

Más tarde, Lucía y Garrido fueron a buscar las medicinas a los pasadizos, y cuando estaban a punto de encontrarlas, el teniente Garrido intentó estrangularla, pero no pudo porque en ese momento aparecieron Vicky y Julia. Ambas le dijeron al teniente Garrido que le necesitaban porque Hugo se había escapado del colegio. Después Lucía, Vicky y Julia descubrieron que la mayoría de las medicinas estaban destruídas. Recogieron después las que quedaron intactas.

Cuando informó el coronel Araujo de que la máquina de radiación lumínica iba a tardar más en llegar al Internado, Lucía la dijo que los militares no conseguirán construirla ya que sólo un hombre había podido hacerlo en pocas semanas y al que ella vio en sólo una ocasión. Iván les confesó que ese hombre seguía vivo en los pasadizos pero después de rescatarle y subirle a la enfermería fue secuestrado por los militares.

Entonces Lucía le comentó a Elsa que a lo mejor podría fabricar más medicinas a partir de la sangre de Paula, que es inmune a cualquier enfermedad. Paula estaba manipulada genéticamente ya que era clave para Ritter Wülf y para el Proyecto Géminis.

Marcos se negó en rotundo. Aunque Elsa le prometió a Marcos que no le extraerían sangre a su hermana al final Lucia se la extrajo.

Tras recibir una nota sobre su hijo, Lucía se dirigió hacia el perímetro, creyendo que algo malo le había sucedido a Tomás. Pero el coronel Araujo la dijo que no se preocupase y que si hacía lo que él le pedía volvería a reunirse con su hijo de nuevo. Posteriormente, Elsa y Jacinta encontraron la sangre de Paula derramada por el suelo, la enfermería destrozada y la nota de Araújo por lo que pensaron que Lucía les había traicionado.

Todos creyeron que Lucía era una traidora, porque pensaron que ella había destruido las muestras con la sangre de Paula y había atacado a Vicky para llevarse el portátil de Hugo. Posteriormente Roque vio cómo Garrido enterraba el cuerpo sin vida de Lucía en el bosque, hecho que a Roque le costó la vida ya que murió estrangulado por el propio teniente Garrido.

Valores que encarna su figura: responsable, metódica,  cuidadosa, inteligente, sencilla, manipulable, sentimental, valiente, maternal y astuta.

En una frase: “Una doctora cuyos principios éticos, maternales y médicos están por encima de todo”.

Artículo redactado por VAF y Abril 22 para Zona el Internado (Prohibida su copia y reproducción).