Zona El Internado

Análisis-homenaje: Mariona Ribas


Mariona Ribas interpretó a Nora en el Internado durante la tercera y el principio de la cuarta temporada de la serie. Trabajó para la organización de Saúl, personaje con el que quizás mantuvo  una relación más allá de la profesional. Fue clave en la serie ya que recorrió los pasadizos en su totalidad y eso supuso la liberación de Sandra Pazos y la posterior localización de la sala del tesoro por parte de Fermín.

Análisis-homenaje: Mariona Ribas

Nombre real: Mariona Ribas.

Lugar y fecha de nacimiento: Sabadell (Barcelona) el 18/6/1984.

Su personaje en la serie: Nora Diez.

Su vida en la serie:

Nora entró en el Internado con una única misión: tener vigilado a Fermín y recuperar el cuadro del Tríptico de la Epifanía del Bosco (una de las obras de arte robadas por los nazis. Databa del siglo XV y tenía un valor de unos 30 millones de euros).

Fue enviada por Saúl y se infiltró como la nueva profesora de historia tras la baja de Elsa por su intento de suicidio con pastillas.

Antes de entrar en el Internado, Saúl le informó a cerca de las personas que trabajaban allí, para que conociese el entorno en el que se iba a mover.

Nada más firmar su contrato como nueva profesora, vio a Fermín en el Internado por lo que pudo constatar que éste no se había largado fuera de España con el dinero de la venta del cuadro.

Saúl utilizó a María para enviar un mensaje a Fermín, oculto dentro de un pez. Cuando Fermín le abrió por dentro para poder cocinarle se encontró la figura de un soldado en cuya base aparecía un lugar y una hora. Fermín se desplazó hasta la laguna y se encontró allí con Saúl. Saúl le preguntó a Fermín dónde estaba el cuadro y éste le respondió que no lo tenía y que se lo había entregado a su contacto. Le dijo que a su regreso al Internado cayó a través de la trampilla del bosque y estuvo allí encerrado hasta que pudo salir. Mientras Saúl interrogaba a Fermín, Nora le estaba apuntando con un rifle de mira telescópica, con el único objetivo de hacer confesar al cocinero.

Una vez en el Internado, Nora se cruzó con Fermín en varias ocasiones y empezaron a sospechar el uno del otro. Ambos llevaron a cabo un curioso juego ya que se investigaron mutuamente.

Estando en la biblioteca descubrió que alguien había enviado a la impresora una copia del cuadro que estaba buscando y preguntó a Paula y Evelyn si habían visto ese cuadro por el Internado. Las niñas no la respondieron. En realidad Evelyn había visto antes el cuadro cuando se sentó sobre él encima de la cama y Carol la regañó.

Nora decidió emprender la búsqueda del cuadro y empezó por la habitación de Marcos, Iván y Roque. Estuvo registrándola de arriba abajo pero no encontró absolutamente nada ya que los chicos escondieron el cuadro en el desván y no detrás del corcho de la pared (lugar donde lo habían escondido anteriormente).

Después Saúl la llamó para saber si había averiguado algo y Nora le dijo que Fermín les había engañado y que el cuadro seguía en el Internado.

Nora aprovechó sus clases de historia para poner en una diapositiva el cuadro de El Bosco. Iván, Carolina, Marcos, Vicky y Roque no daban crédito a lo que estaban viendo sus ojos y Nora pudo constatar que los chicos/as podrían saber algo a cerca del cuadro.

Al finalizar la clase registró la habitación de Fermín y descubrió una pistola escondida en uno de sus cajones e información sobre todos los habitantes del Internado, excepto de ella.

Después Nora decidió entrar en acción. Fue a la cocina y cambió el reloj a Fermín, poniéndole uno idéntico (que le había entregado Saúl anteriormente) pero que llevaba instalado un localizador GPS.

Nora continuó con sus clases. Le pidió a Julia que fuese a por tizas pero cuando ésta salió se encontró con el fantasma de Cayetano y decidió volver a entrar en clase. Nora le pidió si había traído las tizas pero Julia la contestó que no era su criada y que fuera ella a buscarlas. Julia se salvó de una bronca segura ya que la clase terminó al sonar el timbre.

Nora se asomó por la ventana y vio cómo Fermín se dirigía hacia el bosque. Fue tras él pero se cruzó con Elsa por el pasillo, quién le dijo que había algunas notas de clase que no le cuadraban. Tras la conversación con Elsa fue el bosque. Vio a Fermín hablando por el móvil dentro de la ermita y después le siguió por el bosque.

Fermín la tendió una trampa ya que tiró el reloj con el localizador GPS y cuando Nora fue a recogerlo del suelo su pie pisó donde no debía y quedó colgada de un árbol con los pies para arriba y la cabeza mirando hacia abajo.

Cuando logró descolgarse, se dirigió hacia la cocina y le preguntó a Fermín dónde estaba el cuadro. También le insinuó que había sido él el que se había cargado al contacto. Fermín le dijo que se olvidase del asunto y que él no diría nada a la organización de que había infiltrado en el Internado a alguien tan chapucero para investigarle. Nora le preguntó cómo la había descubierto pero Fermín no le respondió a esa pregunta. Le dijo que empezaría a hablar con los alumnos, concretamente con Iván Noiret, el hijo de la limpiadora de la que Fermín estaba enamorado.

Nora fue al patio del colegio y se cruzó con Iván. Cuando se disponía a hablar con él, Pedro pilló fumando a Iván y Nora apenas pudo mantener una conversación con él.

Pero Fermín no se quedó de brazos cruzados y en cuanto vio a Iván le amenazó para que le devolviese el cuadro. Nora sorprendió a Fermín cuando estaba hablando con Iván.

Posteriormente Fermín habló con María para que ella convenciese a su hijo para que le devolviese el cuadro. María escuchó después una conversación que Fermín mantuvo con uno de sus contactos y se enteró que quería vender el cuadro.

María le devolvió después el cuadro a Fermín y le reprochó que estaba harta de tanto secreto como había entre ellos. Entonces Fermín le dijo a María que nada en el mundo le importaba más que ella y prendió fuego al cuadro.

Luego Nora llamó a Fermín por teléfono y le puso una grabación que correspondía a una conversación que mantuvo con la persona a la que quería vender el cuadro. Inmediatamente después Fermín se puso a buscar a Nora. Cuando la encontró, Nora le dijo que tenía dos opciones: entregarle el cuadro antes de veinticuatro horas o contarle a Saúl que era eso del siglo XV, que valía treinta millones de euros y que quería colocar en el mercado negro. Fermín le respondió que él también le iba a dar también otras dos opciones: entregarle a él la grabación y el asunto quedaba zanjado o entregarle la grabación al viejo y hacer el ridículo.

Nora eligió la segunda opción que Fermín le había dado pero antes de hablar con Saúl, Fermín la llamó para que fuese hacia la cocina.

La propuso quedarse con parte del dinero y que mantuviese a Saúl al margen de todo. Nora rechazó su oferta y le tildó de ser un traidor.

Cuando quedó con Saúl en el bosque, Nora le puso la grabación pero ésta estaba defectuosa. Parece ser que Fermín logró sustraerle a Nora la grabadora y la metió en el microondas para dejarla inutilizada. Saúl se cabreó con Nora y le dijo que no quería palabras sino pruebas. Nora le pidió más tiempo a Saúl pero éste no se lo concedió.

Entonces Nora subió al desván y descubrió varias cosas: encontró la llave con forma de zeta, películas de operaciones de niños/as huérfanos y descubrió los nombres de los cinco vengadores escritos en una viga de madera. Pero Fermín logró quitarle la llave después y se la entregó él personalmente a Saúl. Saúl le pidió que le llevase hasta la trampilla del bosque y allí le dijo al cocinero que no se fiaba de él y le inyectó un veneno. Le dijo que le daría el antídoto en cuanto recibiese el cuadro y que tenía menos de veinticuatro horas para hacerlo ya que si no moriría. Mientras Fermín buscaba el antídoto y la manera de retrasar los efectos del veneno, Nora bajó a los pasadizos y empezó a investigar ayudándose de un aparato de visión nocturna.

Poco después encontró la entrada de la chimenea. Salió de allí sin que la viese Amelia y luego Camilo le preguntó si había visto a Mateo.

Pero Nora volvió a bajar a los pasadizos. Vio a Camilo y le siguió descubriendo después la puerta con el símbolo de Géminis, tras la cuál estaba retenida Sandra Pazos y el pequeño Samuel.

Pero Nora fue descubierta por Camilo ya que éste la pudo ver a través de la cámara de vigilancia que había instalado allí.

Ordenó encender las alarmas y enseguida fueron sus hombres con los perros. Sandra llevaba a Samuel en brazos y Nora le dijo por dónde tenía que salir, que corriese por el bosque y que luego iría a buscarla.

Pero Nora recibió un disparo en el abdomen. Aún así tuvo fuerzas para dirigirse a la habitación de Fermín y contarle que había liberado a Sandra Pazos de los pasadizos y que estaba en el bosque, cerca del río. Poco después falleció en los brazos de Fermín.

Fermín encontró a Sandra, acabó con la vida de uno de los perros que la perseguían y le dio tiempo a llamar por teléfono a Saúl. Le dijo que no tenía el cuadro pero que le daría otra cosa a cambio. Poco después Saúl le inyectó el antídoto a Fermín y llevó a Sandra a un lugar seguro.

Después Fermín se hizo cargo de sacar del Internado el cuerpo sin vida de Nora junto con sus pertenencias y de llevarle todo ante Saúl.

Como recorrió los pasadizos en su totalidad, Fermín pudo trabajar con un plano y localizar después la sala del tesoro con las obras de arte robadas por los nazis.

Valores que encarna su figura: Meticulosa, perfeccionista, segura de sí misma, obediente, insistente, atractiva, desconfiada, valiente, descuidada, introvertida, metódica, fuerte, habilidosa y astuta.

En una frase: “Un personaje comprometido con el esclarecimiento de la verdad y que cumplió su misión hasta sus últimas consecuencias”.

Artículo redactado por VAF para Zona el Internado (Prohibida su copia y reproducción).