Zona El Internado

Análisis-homenaje: Nani Jiménez


Nani Jiménez interpretó a Amaia en el Internado. Tres nombres han marcado la vida de su personaje en la serie: Marcos, Curro y Theodora Räuber, pero sin duda la relación que mantuvo con el primero de ellos ha dado de que hablar. Y es que muchos seguidores/as del Internado han visto con malos ojos la relación ‘Marcoamayista’, después de la muerte de Carolina en la serie. A continuación su análisis acompañado con algunas imágenes de su paso por la serie.

Análisis-homenaje: Nani Jiménez


Nombre real: Nani Jiménez Puerta.

Lugar y fecha de nacimiento: En Valencia, el 9/12/1981.

Su personaje en la serie: Amaia González.

Su vida en la serie:

Amaia era una chica inteligente, estudiosa. En su época de instituto sufrió el acoso de Curro, un tipo conocido como “El violador de las Tablas”, que vivía en su mismo barrio y al veía algunas veces por la calle.

Una noche le vio cuando iba en compañía de una amiga de clase.

Cuando Amaia se despidió de ella, salió corriendo hacia el portal de su casa ya que tenía miedo pero se le cayó una carpeta al suelo. Curro se la devolvió, pero Amaia estaba muy asustada ya que no se fiaba de cuáles podrían ser las futuras intenciones de Curro.

Pero los peores presagios de Amaia se cumplieron ya que un día Curro consiguió entrar en su portal y empezó a abusar sexualmente de ella. Por suerte Amaia pudo gritar y los vecinos llamaron a la policía.

Amaia no pudo ver la cara a Curro pero estaba convencida de que había sido él y le acusó posteriormente del intento de violación. Por este hecho y por otras violaciones, Curro fue a la cárcel pero fue puesto en libertad ya que durante su estancia en la cárcel hubo más violaciones.

Curro buscaba venganza por lo que se dirigió al Internado, lugar en el que estaba estudiando Amaia. Precisamente fue su abuela (Theodora Räuber, la única mujer fundadora del Proyecto Géminis) la que  le propuso a Amaia el ir a ese colegio ya que ahí residían sus antiguos valores. Como era su cumpleaños le regaló el uniforme del Internado y le dijo que tenía que hacer algo por ella. Theodora Räuber le enseñó la foto de Marcos Novoa Pazos para que posiblemente le tuviese vigilado.

Al principio estaba muy unida a Rubén, con el que se sentaba en clase y con el que mantuvo una relación muy cordial. Tras la muerte de Carolina pasó a compartir habitación con Vicky y Julia.

Amaia fue la primera que encontró a Amelia en el suelo de su habitación después de que ésta se hubiese mareado por el embarazo y fue a buscar ayuda. Ella también fue la primera en encontrar a Julia después de que ésta viese al fantasma de Eva Wülf en la biblioteca y empezase a congelarse.

Descubrió a Marcos metiéndose por la entrada de la chimenea cuando se disponía a buscar a su hermana.

Amaia le siguió hasta el bosque y fue testigo de cómo Ritter Wülf y sus hombres se llevaban a Paula y como uno de ellos apuntaba a Marcos con una pistola. Amaia logró captar la atención del hombre que apuntaba a Marcos con la pistola, momento que Marcos aprovechó para golpearle y dejarle inconsciente.

Tras quitarle la pistola, Marcos se dirigió hacia la entrada del bosque que conducía a los pasadizos y le pidió a Amaia que no dijese nada a nadie y que no le siguiese ya que no quería poner en peligro su vida. Pero Amaia no le hizo caso y fue tras él para rescatar a Paula.

Cuando estaban en los pasadizos escucharon las voces de Iván, al que habían encerrado en una jaula junto con Julia.

Después de liberarles, todos juntos se dirigieron después a los laboratorios. Marcos y Amaia fueron en busca de Paula y, cuando la encontraron, fueron sorprendidos por un hombre. Amaia que estaba escondida detrás de la puerta apuntó a ese hombre con una pistola.

Cuando consiguieron librarse de él huyeron de aquel lugar, junto con Iván y Julia utilizando el ascensor. Después se produjo la explosión de los pasadizos provocada por Camilo y la liberación del virus en el Internado.

Como el número de infectados iba en aumento, Lucía le pidió que la ayudase y Amaia aceptó.

Amaia fue testigo de cómo le sangró la nariz a Antón y a Gema. Además colaboró en las tareas de excavación para encontrar las medicinas.

Cuando Amaia descubrió a Marcos escondido detrás de un biombo en la enfermería no le delató ante Lucía. Amaia le dijo a Lucía que se había olvidado la bata en la enfermería para poder sacar a Marcos de allí.

En cuanto vio a Marcos le dijo que le diera una razón de peso para haberse jugado el cuello por él. Marcos le confesó que estaba buscando medicinas ya que iba a salir al bosque a buscar a su madre.

Gracias a María se enteró que Curro estaba entre los infectados procedentes del exterior. Y es que María les preguntó si habían visto merodeando a Curro por el Internado antes de la explosión.

En cuanto Amaia se enteró que Curro estaba en la sala de infectados le dijo a Lucía que no la podía ayudar ya que tenía que preparar un examen.

Amaia le llegó a plantar cara a Curro ya que se dirigió a la sala de infectados y le preguntó qué es lo que quería de ella. Curro le respondió que ella sabía perfectamente lo que quería y se alejó muy asustada de la puerta.

Tras una pelea entre Fermín y Curro, Lucía recibió un disparo en el abdomen. Como Lucía perdió mucha sangre, necesitó una transfusión urgente del grupo cero negativo. Solamente Curro tenía esa sangre compatible con la de Lucía pero exigió que fuera Amaia la encargada de extraérsela. Amaia no tuvo más remedio que dejar a un lado sus diferencias con Curro y le extrajo la sangre.

Desde el principio intentó integrarse en el grupo de Iván, Marcos, Julia, Roque y Vicky pero fue rechazada en varias ocasiones, sobre todo por Vicky y por Iván que la pusieron algunos motes como: “Heidi” y “Acoplada”. Vicky no la aceptaba ya que la consideró como una sustituta de Carolina a la que no llegaba ni a la suela de los zapatos y le reprochó que con Marcos no tenía nada que hacer. Con Iván también tuvo sus más y sus menos ya que éste, víctima de los efectos secundarios de la medicación, la acusó falsamente de haberle robado la ampolla de medicina cuando estaba con él en los pasadizos.

Junto con Marcos bajó a los pasadizos para curar a Max Levov, conocido como el hombre misterioso. El hombre misterioso le dijo a Amaia que había algo que la perturbaba, es decir, que le provocaba ciertas inquietudes. Amaia le terminó contando a Marcos lo que le sucedió tiempo atrás con Curro y también le entregó unos papeles en los que había constancia de que Héctor podría seguía vivo.

Amaia discutió con Vicky y le dijo que ella no tenía la culpa de lo que le pasó a Carolina ni tampoco el haberse enamorado de Marcos.

Junto con Lucía descubrió la rebelión de los infectados y ésta le ordenó que fuese a buscar a Elsa.

Cuando Roque abandonó a sus compañeros/as en los laboratorios, Amaia fue la encargada de rescatarles. Estando allí abajo, Vicky le comentó a Marcos si no se había dado cuenta de los sentimientos que Amaia mostraba hacia él. Posteriormente Amaia le confesó a Marcos sus sentimientos en persona pero éste estaba pensando en ajustar cuentas con Roque por haber asesinado a Carolina. Al ver a Roque salió corriendo tras él y éste huyó hacia el torreón. Una vez alli, Marcos pretendía hacerle a Roque lo mismo que le hizo a Carolina pero Amaia lo impidió todo.

Más tarde ayudó a Jacinta en la evacuación de los alumnos sanos hacia el gimnasio. Desde que los infectados están libres por el Internado, Amaia tiene miedo de que Curro la encuentre. La primera vez se topó con él en el pasillo y le quitó las medicinas que llevaba consigo. Por suerte Marcos estaba allí y la ayudó.

Curro salió corriendo y huyó por la ventana de la habitación de Paula y Evelyn, pero volvió de nuevo al Internado descubriendo a Amaia en el baño. La amenazó con una pistola y la obligó a dirigirse hacia la cocina.

Allí se encontró con Antón que, en cuanto vio que Curro llevaba una pistola, fue a buscar a un profesor. Martín, Marcos y el guardabosque se pusieron manos a la obra para “dar caza” a Curro.

Curro amenazó a Amaia con la pistola. Le confesó que había sido él el que la había intentado violar y que pretendía terminar lo que los vecinos le  interrumpieron aquella noche.

Pero Marcos lo evitó todo. Tras pelearse con él, Curro salió huyendo de aquel lugar y falleció al pisar una mina anti-persona que los militares habían colocado cerca del perímetro de seguridad. Amaia intentó besar después a Marcos pero este la rechazó por miedo a que se infectara al entrar en contacto con su saliva.

Marcos y Amaia estaban haciendo compañía a Vicky mientras ésta estaba intentando recuperar información del portátil de Hugo. Cuando se produjo un apagón, Marcos y Amaia fueron al cuarto de luces para ver lo que había sucedido. Allí les dejó encerrados con llave el teniente Garrido. Parecía que iba a producirse otro acercamiento entre ellos dos pero fueron interrumpidos por el guardabosque. Después descubrieron a Vicky inconsciente en el suelo y se dieron cuenta que la persona que había atacado a Vicky se había llevado consigo el portatil de Hugo.

Amaia tuvo que reanimar a Marcos después de que a éste le cayeran encima un montón de cajas y se intoxicase por un escape de gas en los laboratorios. Iván había ido a pedir ayuda pero no se acordaba de nada. Esto propició que Amaia terminase contagiada por el virus.

Amaia le llevó después a la enfermería, en donde se produjo otro acercamiento entre ellos. Amaia no pudo reprimir sus sentimientos hacia Marcos.

Mientras curaba a Rubén en la enfermería del puñetazo que le propinó Marcos, le reprochó que por su culpa estaba todo el colegio histérico. Y es que Rubén había revelado que todo el mundo iba a morir. Rubén aprovechó para recordar a Amaia que al principio se pegó mucho a él y desde que está con Marcos ya no le necesitaba.

Amaia aprovechó que Marcos estaba con Paula en la enfermería para hablar con él. Le dijo que por qué le había dado esperanzas en su relación y por qué no le había dejado las cosas claras desde el principio. Marcos le dijo que sentía haberle hecho daño y que estaba confundido. En el fondo Marcos no podía quitarse de la cabeza a Carolina, su gran amor en el Internado.

Amaia se encargó personalmente de matar a Max Levov inyectándole el contenido de una jeringa en el cuello. Max falleció en el acto y cuando Alicia la preguntó por lo que había pasado, Amaia le respondió que estaba hablando con él y que de repente se cayó al suelo. Alicia pensó que posiblemente le habría dado un infarto.

A pesar de haber acabado con la vida de Max, no impidió que Vicky pudiese poner la máquina de radiación lumínica en funcionamiento.

Le reprochó a Garrido que los de fuera del Internado estaban decepcionados por cómo había llevado el tema de Max. Garrido la dijo que no mató a Max porque si no no se curarían ya que la máquina que construyó para los militares no servía para nada. Después Marcos le pidió de nuevo disculpas a Amaia, ya que no quería que se quedara con la imagen de que era un estúpido.

Después Amaia escribió una nota a Paula haciéndose pasar por Marcos. La dijo que cuando se fuesen todos se dirigiese a su habitación y que le esperase allí ya que iban a ir juntos a buscar a su madre. Amaia rescató a Paula del humo y se dirigió hacia la biblioteca para huir por la chimenea. En ese momento llegaron Iván y Marcos y después Hugo. Hugo le dijo a Amaia que su abuela la estaba esperando y que se llevase a Paula. Entonces Marcos se dio cuenta de que ella había escrito la nota y que estaba colaborando con los malos.

Marcos intentó evitar que Amaia se llevara a Paula pero recibió un disparo de Hugo en el brazo. Después Iván le dijo que él se encargaba de Hugo y que fuese a buscar a su hermana.

Cuando Marcos la encontró, Amaia pretendía inyectarle el contenido de una jeringa a Paula si no le dejaba escapar.

Por suerte Vicky estaba allí y le dio con una pala en la cabeza. Amaia cayó al suelo y se inyectó ella misma el contenido de la jeringa muriendo en el acto. Marcos recuperó finalmente a su hermana.

Valores que encarna su figura: Inteligente, aprovechada, insistente, valiente, manipulable, agresiva, tranquila, asustadiza, atrevida, apasionada, sencilla, obediente y frágil.

En una frase: “Una alumna obediente que, a pesar de sus acercamientos y declaraciones de amor, no fue correspondida por la persona a la que quería”.

Artículo redactado por VAF para Zona el Internado (Prohibida su copia y reproducción).