Zona El Internado

Diario de una novata. "El Extraterrestre" (no, E.T. no, otro)


Lunes, sola,  tirada en el sofá (que está a punto de convertirse en una prolongación de mí misma), haciendo zapping… -“Aquí no ponen nada… aquí tampoco… aquí entre anuncio y anuncio una peli… ¡Epa! ¡El Internado! A ver… démosle otra oportunidad a la serie (o ella a mí, según se mire)”-   Pongo en orden tres de mis cinco sentidos (porque por mucho  que me guste el malote francés, me niego a oler ni chupar la tele) y me siento cómodamente… a ver qué pasa…

EL EXTRATERRESTRE , -“¡Ahí le has dado!¡justo lo que necesitaba esta serie! Porque sólo con nazis infiltrados, científicos asesinos, adolescentes que descubren redes mafiosas y personajes con superpoderes no basta… a esto hay que darle un puntito de originalidad! Añadiría un ¡coño! Si no fuese una dama…

En anteriores capítulos del Internado…-“¡Qué voz más bonita tiene esta niña!- “Y qué grande está.” No veo a Jacinta por ningún lado y empiezo a preocuparme… empiezo a temer que Paula se la haya comido. Ah no! Está ahí! Con cara de haber desayunado un chupito de vinagre, como siempre… ya me quedo más tranquila.

-Me levanto a por una mantita que estoy muerta de frío!- (Anda mira, como Carol) y empieza  el episodio: los chicos lloran la muerte de su amiga, en brazos de Marcos. Todos menos Martín Rivas, que lo intenta, pero acaba poniendo la misma cara de siempre. Es que este chico con ropa pierde expresividad (por llamarle de alguna manera)… Y aparece Noiret. La elegancia sólo tiene un nombre: Jacques! Mi novio me dice que cómo se pasa, que les está amenazando a todos con matar a sus familias, pero yo sólo oigo poesía… Enfundado en un traje que le queda como un guante y utilizando un acento más sexy que la Marilyn de “La tentación vive arriba” se despacha a gusto con los chavales. Con todos menos con Julia. A ella no puede decirle eso de “Buuuu, voy a matar a tu familia!!”, a ella plin, vaya…

Elsa y Martín tonteando! No me los estoy creyendo! Esta tía tiene una apuesta con alguien, te lo digo yo! –“No hay huevos a liarse con todo el profesorado del cole”- y ella –“¿Qué no hay huevos?, verás tú”-  Pero Martín la rechaza con el tan socorrido “Yo te veo como una amiga” (¡hombres!) Lo bueno de esta serie es que es como la vida misma. Bueno, quitando lo de los asesinatos, las clonaciones, los subterráneos llenos de cámaras secretas acorazadas… Pero a qué chica no le ha pasado que se enamora de alguien, le pone los cuernos con su mejor amigo, lo deja por borracho  y empieza una relación con el padre de un alumno recién salido de la cárcel por maltrato infantil, lo dejan también e intenta enrollarse con el asesino de su padre el mismo día de su cumpleaños? Eh? Que tire la primera piedra la que esté libre de culpa!

Estas niñas… No les da por ir a buscar al extraterrestre? Pues allí que se van. Cuentan además con la inestimable colaboración de Amelia, que cuidando niños es un hacha: excursión que organiza, niño que se le pierde. Y yo pienso “ni de coña entrará ahí, con todas las medidas de seguridad con que cuenta esta gente. IMPOSIBLE.” Pues si antes lo digo, antes entra! Esta sí que tiene superpoderes y no Rebeca.

Noiret también entra en la cabaña y también descubre al niño. Mi consejo para Lucía es que quite todos esos sistemas de seguridad dactilares y toda la vaina, que fijo que cuestan una pasta y para lo que le están sirviendo… “chica, gástatelo en trapitos”. Noiret viendo al niño. La escena dura aproximadamente 10 segundos no? Pues en ese tiempo se condensa la mejor escena del capítulo y merece un análisis megadetallado:

-Segundo 1: Noiret mira al muchacho con cara de incredulidad.

-Segundo 2: Busca la forma de hablar con el pequeño y como los avances tecnológicos no tienen secretos para él, en décimas averigua el modo de hacerlo.

-Segundo 3,4,5,6,7,8,9 y 10: Muestra sentimiento de ternura hacia el chaval e intuimos que detrás del tipo más duro de La Laguna Negra hay sentimientos! (Nota para Martín Rivas: se hace así.¿ves?)

María y Rebeca urden un plan para engañar a Hugo y conocer así la clave de la puerta donde supuestamente (no nos vayan a meter una querella como a los periodistas del corazón) están los indigentes que utilizan para los experimentos. El gran truco de una gente que nada entre avances tecnológicos y que dispone de una infraestructura de la ostia (ya me ha salido el camionero que llevo dentro) es… atención… preparados…listos…ya!: retrasar los relojes!!! Sabéis por qué? Porque en El Internado nada es lo que parece!!! Esta frase pasará a la historia de las frases hechas, justo al lado de la de Fútbol es fútbol.

Por internada-novata para Zona El Internado. Prohibida su copia y reproducción.