Zona El Internado

Entrevista a Elena Furiase [Hola]


Es la actriz de moda: Elena Furiase. Y no sólo por su estilo de vestir: elegante y juvenil, como veremos en este reportaje, sino por su excelente interpretación en ‘El internado’ (Antena 3 TV), cuyos nuevos capítulos, los de la quinta temporada, han comenzado a grabarse con la hija de Lolita como una de las principales protagonistas, metida en la piel de una Vicky que vivirá nuevas aventuras en La Laguna Negra. ‘Nuevas aventuras y nuevos aventuras, porque pese a que en nuestro internado siempre pasan cosas malas. Vicky encontrarás un nuevo amor esta temporada, apunta Elena.

Algo que no ocurre en la vida real, ¿o me equivoco?
Aciertas. Aunque nunca se puede decir de este agua no beberé, no me apetece tener nocio. Quiero aprovechar este momento para llegar lo más lejos posible y no quedarme en una simple actriz de moda, porque las modas vienen y se van. Y lo que quiero es vivir toda mi vida de esto.

Sin embargo se te ha relacionado con compañeros tuyos, como Alex González y Martín Rivas
Sí, pero no han dado ni una. Con Alex no tuve nada. El tenía su novia y la tiene todavía. Es cierto que nos hicieron una foto dándonos un abrazo, pero no era más que la despedida de dos amigos en su último día de rodaje. Y con martín Rivas, que también tiene novia, ocurrió otro tanto de lo mismo. lo que me preocupa es que me llevo muy bien con sus novias y que acabarán odiándome por todo esto.

Entiendo, entonces, que no le has presentado muchos novios a tu madre
No muchos, porque no los he tenido, pero sdí es cierto que hablamos de chicos yq ue conocemos nuestras vidas de pe a pa. Además, mi madre se lleva muy bien con mis amigos, es lo que se dice una madre ‘enrrollada’, pero no tiene prisa por eso de que se le presente un novio formal. Es más, creo que prefiere que no lo tenga, porque sabe que se sufre cuando una termina una relación, y ya me ha visto llorar unas cuantas veces, cosa que no le gusta.

¿Y a ti te gustaría que ella se casara con Pablo Durán, su novio?
No cambiaría nada, porque hacen vida de casados desde hace tiempo, pero sí se quieren casar por aquello de celebrar una fiesta con la familia y los amigos, o por sentirse más pareja, yo encantada.

Igual que te encantó la llegada de Pablo a la vida de tu madre, ¿no¿
Desde luego. Pablo es un ángel que apareció un día en casa y nos trajo la paz que hacía falta a todos.

¿A qué te refieres?
A que necesitábamos un hombre en casa. Cuando mi padre se marchó a Argentina nos quedamos solos, y veíamos que nuestra madre no rehacía su vida. La veíamos bien y tranquila, pero nos dábamos cuenta de que necesitaba su lado una persona que le ayudase y apoyase cuando nosotros no estuviésemos con ella. Por si fuera poco, se ha convertido en un gran amigo. Es como si fuese ‘el tío Pablo’, porque padre ya tenemos uno y, además estupendo.

Que ahora se ha convertido en tu representante. ¿Es fácil o complicado trabajar con él
Es fácil porque somos muy amigos. Me atrevo a decirte que soy más amiga de mi padre que de mi madre, a quien veo más como compañera. Además, conociendo como conoce este mundo nadie va a cuidar mejor de mí que él.

Háblame de tu abuela, Elena. ¿Qué recuerdos guardas de tu infancia a su lado y qué parecidos te sacan con ella?
De recuerdos, pocos porque murió siendo yo pequeña todavía. Y de parecidos dicen que he heredado su afición por el bingo (ríe). Y en verdad, porque, me gusta jugar de vez en cuando. Y también dicen que he heredado la torpeza y el despiste de los Flores.

Y yo añadiría Elena, que la humildad. ¿Qué hay qué hacer para que la fama no se te suba a la cabeza?
Lo más importante es mantener a los amigos de siempre, los que están en la tierra, porque a veces vivimos en un mundo superficial, y ellos son quienes se encargan de ponerte los pies en la tierra. Esa es una de las cosas más importantes, lo mismo que seguir rodeada de tu familia y tratar al resto de personas de igual a igual. Nosotros, por hacer el trabajo que hacemos, no somos más que nadie.

¿Quién te dio el consejo?
Me fui dando cuenta al observar cómo se comportaba mi madre con la gente y cómo llegaba a casa, se ponía el chándal, se iba a hacer la compraal mercado y se metía en la cocina para prepararnos un arroz con verduras a mi hermano y a mí. Una imagen que chocaba completamente con la que veíamos en televisón, donde la ve´´ia como la más guapa, la que mejor hablaba y la más sofisticada.

Transcrita y facilitada por Samureta

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