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Entrevista a Martín Rivas y a su novia, Irene Escolar


Martín Rivas e Irene Escolar coincidieron en el rodaje de Los girasoles ciegos y, como ocurre en las mejores historias, se enamoraron. Recién llegados de Galicia (tierra natal de Martín), la pareja está a puntito de emprender una nueva aventura: compartir un mes juntos, de vacaciones, en la ciudad de los rascacielos, NYC. Antes, entre miradas cómplices y besos fugaces, nos cuentan su bonita historia.

Hola chicos. Habéis estrenado película histórica con reparto de lujo, ¿cómo ha sido trabajar con actores consagrados como Maribel Verdú o Javier Cámara?
Martín: Para mí, Los girasoles ciegos ha sido la oportunidad de debutar en el cine. Creo que el libro homónimo es una joya, un documento histórico que quedará ahí para la posteridad. En cuanto al reparto, nunca pensé que trabajaría con actores tan buenos desde tan joven.
Irene: Yo no puedo decir “tan joven”, porque ¡ni siquiera me había imaginado una oportunidad como esta!
Martín: Javier Cámara es de las personas más divertidas que he conocido nunca. Tanto él como Raúl Arévalo han sido dos ejemplos y coincidir con ellos, ¡un lujo!

Interpretáis el drama de una joven pareja de la posguerra española. Es una historia muy intensa, ¿cómo preparasteis los personajes?
Martín: Lo que hice fue documentarme históricamente y ponerme en su situación. Lo bueno es que, aunque la aparición de nuestros personajes es breve, les suceden muchas cosas y eso permite trazar un arco de tiempo que te ayuda con la interpretación.
Irene: Yo leí el libro para poder comprender mejor a mi personaje. Y funcionó.

¿Después de papeles tan intensos es muy difícil deshacerse de los personajes?
Irene: Sí, yo días después del rodaje, echaba de menos la tripa (en la película hace de embarazada). Pero estuvimos poco tiempo rodando, casi cuando estábamos empezando a cogerles cariño, terminamos.
Martín: Creo que esto sucede más en teatro, cuando te tiras un año interpretando al mismo personaje, o cuando haces un papel protagonista en el cine. En nuestro caso, lo que haces es intentar comprender al personaje y sufrir un poco con él.

¿Qué fue lo más díficil durante el rodaje?
Irene: Hombre, cuando llegas allí tienes tensión y nervios por lo que supone el proyecto, pero yo me lo he pasado muy bien. Los actores… ¡imagínate! Yo tengo una secuencia con Maribel Verdú en la que si no hubiera sido por ella, seguro que no hubiera quedado tan bien, he aprendido mucho.
Martín: Para mí, el esfuerzo físico, porque en una secuencia de un bosque iba muy cargado y con un alza de ocho centímetros, porque mi personaje es cojo. Además, claro, los nervios de perder la virginidad en el cine y la presión de hacerlo bien.

(De repente, suenan unas carcajadas… es el politono del teléfono de Irene. Martín, partiéndose de risa, me explica que es la risa de ‘Elmo’, el simpático monstruo rojo de ‘Barrio Sésamo’).

Vía | Ragazza