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Biografía:

Bruno Squarcia nació el 6 de Noviembre de 1963 en Albacete (Castilla-La Mancha). Es un actor hispano-italiano, de padre italiano y madre española, que ha realizado su carrera profesional en España.

Pasó buena parte de su infancia en la localidad italiana de Acquapendente (en el Lacio, a 20 Kilómetros de la Toscana), pueblo del que era natural su padre. Cuando éste cambió de trabajo, toda la familia emigró a Valencia.

En 1989 se trasladó a Madrid para estudiar Arte Dramático, en la escuela de Cristina Rota en donde coincidió con Penélope Cruz y Juan Diego Botto. También ha estudiado canto lírico.

Bruno Squarcia se ha forjado una sólida carrera como actor, conocido principalmente por su participación en diversas series de televisión.

Su fama llegó a través de la pequeña pantalla en 1998, con su papel del ‘profesor Jaime Garona’ en la serie juvenil “Al Salir de clase” de Telecinco, aunque ya había participado anteriormente en las series “Todos los hombres sois iguales” (1997), “La casa de los líos” (1996-1998) y “Calle Nueva” (1997-1998) de Televisión Española. Después participó de forma episódica en las series: “Manos a la obra” (2001), “Paraíso” (2002), “Matrimonio con hijos” (2006) y “Hospital Central” (2004). Entre 2006-2007 participó en la serie “Manolo & Benito Corporeision” en el papel de ‘Serguei’. En 2008 se incorporó a la serie “Yo soy Bea” (Telecinco), en el papel de ‘Alejo’ y simultáneamente apareció de forma espontánea en algunos capítulos de la tercera y cuarta temporada de “El Internado” (Antena 3), en donde dio vida a ‘Márquez’. Recientemente ha aparecido en “Somos cómplices” (2009, Antena 3) y “Las chicas de oro” (2010, TVE).

En la gran pantalla cuenta con un amplio currículum, participando en varias películas y cortometrajes: “Yo me bajo en la próxima, ¿y usted?” (1992) de José Sacristán, “Amo tu cama rica” (1992) de Emilio Martínez Lázaro en la que coincidió con el también actor Javier Bardem, “Tocando fondo” (1993) de José Luís Cuerda, “Libertarias” (1996) de Vicente Aranda, “Retrato de una mujer con hombre al fondo” (1997) de Manane Rodríguez, “Los siete pecados capitales” (1997) cortometraje dirigido por Juan Carlos Claver, “Atómica” (1998) de David Menkes y Alfonso Albacete, “Corazón de bombón” (2001) de Álvaro Sáenz de Heredia, “Esta noche, no” (2002) de Álvaro Sáenz de Heredia, “Proyecto Dos” (2008) de Guillermo Groizard y “Un ajuste de cuentas” (2009) de Manane Rodríguez, “Caníbales” (2009) cortometraje dirigido por Juanma Carrillo, “La última secuencia” (2010) cortometraje dirigido y escrito por el madrileño Arturo Ruiz y “Seis contra seis” (2010) cortometraje dirigido por Marco Fettolini y Miguel Aguirre.

Paralelamente ha realizado diversas incursiones en el teatro, participando en varios musicales como: “Mamma mía”, “Víctor o Victoria”, “Quisiera sery “La mujer del año”. Entre las obras de teatro en las que ha participado se encuentran: “Ninette y un señor de Murcia” dirigida por Antonio Medina, Las bacantes” dirigida por Rosa María Rodero, “Sé infiel y no mires con quién dirigida por Ramón Ballesteros, Historia de un soldado” dirigida por Germán Corona, La canasta” dirigida por Ramón Ballesteros, “La posadera” dirigida por Antonio León y Votaré por mi dirigida por Antonio Corencia.

En 1994 inauguró el restaurante italiano de estilo napolitano Luna Rossa en Madrid. Después se salió de este negocio y en 2004 abrió la trattoria Ouh…babbo! (significa “eh, papá”), restaurante del que es su propietario. Pero no es el único de su familia que se dedica a la hostelería ya que uno de sus hermanos posee dos restaurantes en Xátiva (Il Padrino Due e Il Padrino Mercat) y otra hermana, Eva, tiene un negocio de tartas artesanales en Mallorca.

Además, también ha sido jugador de baloncesto, en parte por su elevada altura: 1,90 metros. Formó parte de la primera plantilla del Pamesa Valencia Básket Club (actualmente Power Electronics) durante la temporada 1986-1987 y conserva intacta su afición por este deporte.

Entre sus pasiones se encuentra la cocina, la gastronomía, la interpretación y el canto. Es un gran amante de los vinos y de la lectura. Le encanta la novela histórica de la Antigua Roma y los ensayos.

Su personaje en la serie:

Márquez

Su vida en la serie:

Márquez fue la persona que contrató Héctor para que investigase la muerte de su hermana Irene Espí.

En su primera visita al Internado, Márquez se reunió con Héctor y Jacinta en su despacho y le dio un CD con lo que había descubierto hasta entonces. Le exigió a Héctor que le tenía que pagar si quería que siguiese investigando. En ese CD se podía ver a unos buzos junto al Dido y Eneas, el barco del matrimonio Novoa-Pazos que naufragó en Grecia.

Por aquel entonces, Héctor andaba muy mal de dinero ya que se estaba costeando las medicinas para no sufrir los efectos del virus. Y es que Héctor se había contagiado de pequeño en los pasadizos al morderle uno de los niños prisioneros que estaba en la sala de las jaulas.

Jacinta le dio una cierta cantidad de dinero a Héctor para que pudiese pagar a Márquez. La gobernanta le pidió ese dinero a Don Joaquín y éste se negó a cogerlo cuando Jacinta quiso devolvérselo.

Márquez vio a Héctor en el bosque cuando estaba buscando el lugar donde estaban enterrados los cinco vengadores.

Posteriormente se reunió con él en la ermita. Héctor le preguntó por lo que había averiguado, pero Márquez le dijo que le contase lo que estaba buscando ya que no le había informado de cavar agujeros en el bosque. Pero Héctor le respondió que no le pagaba para espiarle sino para saber la verdad y terminó despidiéndole.

Pero Márquez prosiguió con la investigación como si fuera un asunto personal y encontró en una biblioteca el libro de El Principito. Ese libro perteneció a Irene Espí y en él había una serie de pistas para poder encontrar unos diamantes de valor incalculable conocidos como las seis Lágrimas de Volkonsky.

Después volvieron a tener otra cita en el coche. Márquez le dijo a Héctor que alguien le estaba siguiendo y que él era el principal sospechoso. Además le enseñó el libro de su hermana y Héctor le preguntó por la  cantidad de dinero que quería por el libro. Márquez le dijo que no era una cuestión de dinero sino de confianza. Le preguntó por su verdadera identidad antes de entregarle el libro.

A la mañana siguiente Héctor leyó en el periódico que había aparecido una persona muerta junto a una cuneta. Hector creyó que Márquez había muerto, pero en realidad simuló su muerte para salvarse ya que le estaban siguiendo.

Después Márquez contactó de nuevo con Héctor, le preguntó por qué había abierto el Internado. Héctor le respondió que lo hizo porque tenía la esperanza de volver a ver a su hermana. Márquez le dijo a Héctor que lo que le pasó a su hermana en Grecia no fue un accidente y que no le desvelase a nadie su identidad ya que podía ponerse en peligro. De esta forma Márquez evitó que Héctor les desvelase a sus sobrinos cual era su verdadera identidad puesto que antes de hablar con él se lo iba a contar.

Pero Márquez y Héctor volvieron a verse de nuevo las caras cuando Héctor se dirigía a una joyería, en la que había estado anteriormente, para vender otro de los diamantes. Héctor necesitaba dinero urgentemente y Márquez le obligó a que le contase todo. Márquez le dijo que lo que estaba haciendo era muy peligroso para él y los que tengan que ver con él y que no vendiese más diamantes ya que alguien podría asociar los diamantes con Irene o con Samuel Espí. Márquez le dijo que esperara unos días hasta que investigase la tienda.

Las investigaciones de Márquez dieron pronto sus frutos ya que vio cómo don Joaquín vigilaba la tienda. También descubrió que el joyero había muerto y que el diamante que le vendió Héctor había desaparecido. Estos dos últimos descubrimientos se los hizo saber a Héctor, pero Héctor necesitaba el dinero para comprar más medicinas y le pidió a Márquez que le ayudase. Márquez aceptó su petición y Héctor le entregó los diamantes, pero al ponerlos en circulación para venderlos fue capturado.

Lucas, Evelyn y Paula descubrieron en los pasadizos el cuerpo sin vida de Márquez cuando se dirigían al Polo Norte (lugar cercano a la entrada de la puerta del bosque donde Paula vio de nevar) a esconder el destornillador de Tony. Antes de que le asesinaran, Márquez se hizo pasar por el verdadero Samuel Espí y eso fue lo que creyeron Noiret, Camilo y don Joaquín.

Valores que encarna su figura:

Serio, trabajador, discreto, sincero, valiente, astuto, misterioso, soberbio y compasivo.

En una frase:

“Un personaje que dio su vida y que se jugó el tipo por ayudar a quien más le necesitaba”.

Artículo redactado por VAF con la colaboración de DJMintOne para Zona el Internado (Prohibida su copia y reproducción).