Información » Reparto » Eduardo McGregor

Biografía:

País de nacimiento:

México

Su personaje en la serie:

Joaquín Fernández / Martin von Klauss.

Su vida en la serie:

Don Joaquín se llamaba en realidad Martin von Klauss. Estuvo en Alemania y huyó de aquel país tras la Segunda Guerra Mundial y la caída del régimen nazi. Se refugió en España adoptando la identidad falsa de Joaquín Fernández para no ser descubierto. Se reunía con otros siete dirigentes en la sala nazi escondida dentro de la ermita siguiendo las órdenes de Ritter Wülf. Todos ellos pusieron en marcha el Proyecto Géminis en España y utilizaron el orfanato Laguna Negra como el centro logístico para llevar a cabo sus planes y la empresa farmacéutica Ottox como tapadera de sus experimentos.

Don Joaquín fue el director del orfanato Laguna Negra, un lugar en mitad de un bosque donde pudieron desarrollar sus planes sin levantar ningún tipo de sospecha.

En ese orfanato experimentaban con niños/as huérfanos, les practicaban operaciones en los laboratorios de los pasadizos e incluso se dedicaban a comprar y a robar niños/as para luego darlos en adopción a cambio de dinero. Sus actividades prosiguieron hasta que desaparecieron cinco alumnos y la policía decidiese cerrar el orfanato. En realidad esos niños desaparecidos eran los cinco vengadores que fueron asesinados cuando los vieron merodeando por los pasadizos.

En el Internado, Joaquín conoció a Jacinta, que trabajaba allí como criada.  Con ella mantuvo una relación sentimental, fruto de la cuál nació su hija Verónica.

Pero Don Joaquín le dijo a Jacinta que lo único que quería era estar con ella y que la niña no se podía quedar en el Internado. Entonces Jacinta no tuvo más remedio que entregársela a su hermana para que se encargase de sus cuidados.

Después de un año, Don Joaquín volvió al Internado pero no recibió a Jacinta con los brazos abiertos ya que se había casado con Alicia Campos con la que tuvo dos hijos mellizos: Pablo y Elsa.

Jacinta fue la encargada de cuidar a Pablo Fernández, un ser de aspecto desfigurado, monstruoso al que tenía que calmar por las noches. Una noche, Elsa recibió un regalo de su hermano (una caja de música que al abrirla empezaba a moverse una bailarina). Elsa se despertó y se dirigió a la habitación de su hermano y le entregó una muñeca.

Pero la mujer de Joaquín estaba harta de él y una de las veces entró en la habitación para hacerle callar y le gritó que era un monstruo. En un ataque de ira, Pablo empujó a su madre con el infortunio de que ésta se golpeó en la cabeza y cayó muerta al suelo. A raíz de este hecho, Don Joaquín no quiso saber nada de Pablo.

Pablo malvivió en el bosque, se refugió en una cueva, conoció a Irene Espí, recibió los cuidados de Jacinta y protegió a Paula.

Después de muchos años cerrado, Héctor compró el orfanato a don Joaquín con la intención de abrir un Internado. Ritter Wülf quería volver a abrir los laboratorios de los pasadizos y así se lo hizo saber a Noiret y al Sr. León. Pero Noiret les dijo que lo único que le preocupaba era la presencia de Jacinta y el Sr. León le dijo que don Joaquín sabría cómo tenerla controlarla. Esa fue la labor de Don Joaquín y la de recoger todas las semanas una muestra de sangre escondida en piezas de ajedrez y entregársela a Ritter Wülf en un parque.

Cuando la hija que tuvieron Don Joaquín y Jacinta murió en un accidente de tráfico junto a otros miembros de su familia, la policía trajo al Internado a Miguel. Miguel era el nieto de Jacinta (la única persona que podía hacerse cargo de él). Jacinta le dijo a Don Joaquín que dejara en paz a su familia y éste la respondió que también era su nieto. Don Joaquín intentó ganarse la confianza de su nieto prometiéndole llevarle a montar en avionetas y por ese motivo tuvo varias discusiones con Jacinta. También llegó a decirle a Jacinta que él se haría cargo de Miguel cuando ya no estuviera.

Don Joaquín felicitó a Elsa cuando obtuvo la dirección del colegio y cuando le dijo que iba a ser madre de gemelos.

Pero Jacinta, ante la negativa de Don Joaquín a contarle a Elsa que tenía un hermano, le entregó la caja de música que le dio su hermano cuando era pequeña para hacerla recordar. Y Elsa creyó recordar algo e investigó su pasado. Encontró en la cama de Paula la muñeca que ella le dio a su hermano Pablo y que éste le había entregado a Paula. También vio un dibujo que pintó Paula en el que aparecía su hermano(al que Paula llamaba el gnomo) y el médico que llevaba su embarazo le confirmó que tuvo un hermano ya que su madre había dado a luz mellizos.

Elsa fue al cementerio al que acudía su padre a llevar flores y le dijo que sabía que tenía un hermano y que si no le sonaba eso de que iba a tener gemelos sin antecedentes familiares. Don Joaquín la dijo que Pablo murió nada más nacer y le indicó el lugar dónde estaba enterrado.

Pero Elsa no creyó las palabras de su padre y decidió abrir la tumba. Su sorpresa fue mayúscula al descubrir que estaba vacía.

Don Joaquín y Pedro fueron testigos de la boda de Elsa con Héctor en el juzgado. Después Elsa le dijo a su padre que la tumba de su hermano estaba vacía.

Pero Elsa se empeñó en conocer a su hermano. Se dirigió a la cueva donde vivía y al ver su aspecto físico se desmayó. Pablo estaba asustado ya que recordó lo que le pasó tiempo atrás con su madre y llevó en brazos a Elsa por el bosque. Posteriormente Pablo fue sorprendido por la policía y abatido a tiros. Como consecuencia de la caída, Elsa perdió a los hijos que esperaba y su médico le comunicó después que ya no podría quedarse embarazada nunca más. Elsa recibió después la visita de Don Joaquín que le dijo que sentía mucho lo de Pablo y que sólo intentaba protegerla. También le dijo que no sabía que era hereditario lo de tener gemelos. Elsa le preguntó cómo tuvo el valor de dejar que Pablo malviviese en el bosque y que nunca se lo perdonaría. Don Joaquín le dijo a Elsa que cuando tenía tres años, Pablo mató a su madre y a la que era la mujer de su vida y por eso le abandonó a su suerte.

Jacinta le pidió dinero a Don Joaquín, aunque luego quiso devolvérselo a Joaquín, pero éste no lo aceptó. Jacinta le entregó el dinero a Héctor para que pagase a Márquez (persona a la que contrató para investigar la muerte de Irene Espí).

Cuando Jacinta fue llamada para declarar en un juicio por la muerte de Arturo Álvarez Herguedas (padre biológico de Martín), don Joaquín le dijo que lo había hecho muy bien en el juicio y que él le iba a pagar el dinero de la fianza para que no pasase ni un día en la cárcel. Jacinta le tildó de asesino y Don Joaquín le dijo que ese hombre no estaría muerto si ella hubiese mantenido la boca cerrada en su día y que si seguía sin contar nada podría ejercer de abuela durante mucho tiempo.

Pero Camilo vio a Jacinta hablando con la hermana de Arturo Álvarez Herguedas (que había estado presente en el juicio y que fue después a ver a Martín) y avisó a Don Joaquín. Posteriormente Jacinta pilló a Joaquín con su nieto y Joaquín le reprochó a Jacinta el que haya hablado con quien no debía ya que Martín llamó al hospital para preguntar por una partida de nacimiento. Jacinta le dijo que ella no había sido la que había llamado y le volvió a decir que se alejara de Miguel. Posteriormente Jacinta obligó a Miguel a marcharse del Internado para alejarle de Don Joaquín.

Don Joaquín vigiló la joyería a la que Héctor acudió para vender un diamante (una de las lágrimas de Volkonsky), por si volvía a aparecer por allí. Los miembros del Proyecto Géminis sabían que solamente Samuel Espí tendría en su poder esa reliquia.

Márquez descubrió a Don Joaquín pero poco después fue capturado y asesinado tras poner en circulación los diamantes. Antes de morir, se hizo pasar por el verdadero Samuel Espí y así lo creyeron Noiret, Camilo y Joaquín.

Pero don Joaquín se vio las caras con Fermín. Cuando era pequeño, Fermín fue testigo de cómo un hombre entraba en la tienda de antigüedades que regentaba su padre, asesinaba a tiros a su padre y se lleva una reliquia familiar (el huevo de Fabergé).

Cuando el cocinero investigó su pasado, un hombre le desveló que posiblemente el asesino de su padre llevaba un anillo igual que el que llevaban los otros tres asesinados por David Almansa. Y en la noche de las Dos Lunas, Fermín descubrió que Elsa llevaba puesto ese anillo y que se lo había regalado Don Joaquín.

Cuando Don Joaquín le preguntó a Jacinta dónde estaba su nieto, ésta le respondió que estaba lejos del Internado y que no podría chantajearla. Jacinta le amenazó con sacar a la luz la lista de los niños robados y comprados, sus verdaderas identidades, sus direcciones, etc. Don Joaquín le dijo que si lo hacía estaba muerta.

Acto seguido Fermín se cruzó con Don Joaquín. Le dijo que se llamaba Carlos Almansa y le obligó a caminar por el bosque apuntándole con una pistola. Don Joaquín le dijo a Fermín que podía hacerle rico ya que tenía un montón de obras de arte y que simplemente sería un asesino como él.

Después Fermín le obligó a que le condujese hasta las obras de arte. Una vez dentro, mientras Fermín veía el huevo de Fabergé, Joaquín apagó las luces y golpeó a Fermín en la cabeza, dejándole malherido e inconsciente en el suelo.

Después fue en busca de Jacinta. Le quitó a Paula la pistola que pertenecía a Amelia después de que ésta disparase a la pared cuando jugaba a los vaqueros con Javier Holgado.

Cuando encontró a Jacinta le dijo que le devolviese los papeles, pero Jacinta se negó. Lucas, que estaba escondido debajo de la cama y que había tenido un sueño de los que se cumplen en el que su padre mataría a alguien con un destornillador, salió de su escondite al ver a Martín. Y Martín viendo que Don Joaquín estaba amenazando con una pistola a Jacinta y a su hijo cogió el destornillador de Tony y se le clavó por la espalda.

Don Joaquín murió en el acto y Martín se encargó de hacer desaparecer el arma homicida y el cadáver de Joaquín. Martín le enterró cerca de los enjambres de las abejas.

Todo pasó desapercibido hasta que Rebeca besó a Martín y, gracias a su don, vio cómo éste arrastraba el cuerpo sin vida de Don Joaquín por el bosque.

Amelia le entregó a Fermín una agenda de Don Joaquín en la que había una nota escrita por Ritter Wülf y que decía: “Felicidades por tu nuevo nieto. Cuídame a ese bebé”. Fermín y Rebeca constataron que Ritter Wülf todavía seguía vivo.

También supieron que intercambia sangre con Wülf y encontraron su móvil tras examinar su cadáver.

El móvil y el testimonio de Sandra Pazos les sirvió a Rebeca y Fermín para concertar una cita con Ritter Wülf en el parque donde se reunía con Don Joaquín para intercambiar la sangre oculta en piezas de ajedrez y así avanzar en sus investigaciones.

Elsa fue consciente de que su padre podría estar muerto ya que no daba señales de vida. Héctor descubrió en la casa de don Joaquín un libro con una nota de escrita por Adolf Hitler y una foto en la que aparecía Ritter Wülf junto a su hija Eva, cuando fue a acompañar a Elsa para recoger la correspondencia. A partir de aquí Héctor empezó a investigar. Elsa se enteró después de que su padre estaba muerto, descubrió que Martín había sido su asesino y le pidió a Alicia que le detuviese para que fuese juzgado por asesinato ante los tribunales.

Artículo redactado por VAF para Zona el Internado (Prohibida su copia y reproducción).