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Biografía:

Irene Montalà es una actriz española que nació en el Nou Barris de Barcelona, el 18 de Julio de 1976.

Ha estudiado interpretación con Txiqui Berraondo y Manuel Lillo. Tiene estudios de canto y flamenco. Domina varios idiomas como el español, catalán, inglés y francés.

Irene Montalá cuenta, a pesar de su juventud, con una amplia y variada trayectoria profesional.

Ha participado en varias obras de teatro como “Primera Plana” de Ben Hecht y Charles MacArthur en el teatro nacional de Catalunya; “Fedra” de Racine en el Festival de Teatro Clásico de Almagro, en el Festival de Almada (Portugal) y en el Festival de Persignan (Francia); “Lulú” de Frank Wedekind en el Teatro Nacional de Catalunya y “El Criat” de Goldoni en el Mercat de les Flors de Barcelona.

También ha participado en varias películas como “Una piraña en el bidé” (1996) de Carlos Pastor, “Amic/Amat” (1998) de Ventura Pons, “Fausto 5.0” (2001), “Una casa de locos” (2002) de Cédric Klapisch, “Lo mejor que le puede pasar a un cruasán” (2003) de Paco Mir; “Nubes de verano” (2004) de Felipe Vega, “Rottweiler” (2005), “Las muñecas rusas” (2005) de Cédric Klapisch, “Tu vida en 65′” (2006) de Maria Ripoll, “Andalucía” (2007), “La mujer del anarquista” de Peter Sehr y Marie Noëlle (2008),  “Todo está en el aire” (2009) de David Ciurana y Ángel Penalva y “Alakrana” (2010) de Salvador Calvo.

Comenzó su andadura televisiva en series de la televisión catalana como “Poble Nou”. En 2004 apareció de forma episódica en la serie “Cuéntame como pasó”, donde interpretó a ‘Mila’ (fotógrafa, novia de Toni Alcántara). En 2006 participó en la serie catalana “Mar de Fons”, donde era ‘Judith Blenchard’ la protagonista de esta telenovela. Tres años más tarde volvió a la televisión con la serie de Telecinco “RIS Científica”, que no fue renovada por sus discretos índices de audiencia. Allí interpretaba a Ana Galeano y también trabajaba con Carlos Leal e Ismael Martínez. En 2008, fichó para “Herederos”, en TVE, a partir de la 2ª temporada donde interpretaba a ‘Mónica’, una exitosa serie de la cadena pública, en la que coincidió con grandes actores como Concha Velasco. Posteriormente, fichó para la exitosa serie de Antena 3, “El Internado”, donde interpretó a ‘Rebeca Benaroch’. También ha participado en otras series como “Alberte”, “De moda”, “Tempus Fugit” (2003), “Iris Tv”, “Laura”, “Le Grand Batre”, “Temps de silenci”, “Miirall trencat” (2002) y “El príncipe de Viana”.

Una larga carrera como actriz que fue reconocida en el año 2004 con el Premio Cartelera Turia a la Actriz Revelación.

Ha participado en el videoclip “Descansa Jack” de Carlos Leal junto a otros compañeros de reparto de “El Internado”. Ha intervenido en varias campañas publicitarias como: La feina ben feta, del equipo de fútbol F.C.Barcelona y en la campaña de La Rosa dels Xuklis.

Actualmente se encuentra rodando la nueva serie de Antena 3 de “El Barco”. Próximamente la podremos ver junto a Yon González en la película “Alfa” que trata sobre el narcotráfico y que está basada en hechos reales. También  participará en el documental “72 horas” cuyo argumento gira en torno al obrerismo en Barcelona y en el que interpretará a ‘Paquita‘, la mujer del protagonista.  Junto con el actor Diego Martín participará en el cortometraje «Nunca más» basado en lo que ocurriría si los hombres pudiesen compartir el esfuerzo de traer bebés al mundo.

Su personaje en la serie:

Rebeca Benaroch.

Su vida en la serie:

Rebeca apareció en la quinta temporada de El Internado como la nueva profesora de historia, sustituyendo en el cargo a Elsa y a Nora.

Desde pequeña fue consciente que contaba con un don: es capaz de ver las acciones negativas que la gente ha cometido en su vida con sólo tocarlas. Su padre era consciente de ello y acudió a una comisaría para que tocase a un detenido y la policía supiese cuál era su delito. Rebeca le tocó la mano y pudo sentir como aquella persona había dejado encadenada en la cámara frigorífica de un matadero a una mujer. Rebeca sintió miedo y su padre les dijo a los policías que no le volviesen a llamar ya que no quería hacer pasar a su hija por esa situación otra vez.

Rebeca estuvo dando clases de historia en Buenos Aires (Argentina) hasta que un hombre la convenció para que utilizase su don, con el objetivo de descubrir las injusticias cometidas por los criminales de guerra nazis huidos de Alemania tras la Segunda Guerra Mundial y para que puedan ser juzgados y paguen por sus delitos.

Rebeca aceptó y con este propósito se dirigió al Internado bajo las órdenes de Saúl. Pero Rebeca no iba a estar sola en sus investigaciones ya que tenía que convencer a Fermín para que le ayudara. No fue una tarea fácil porque Fermín le dijo a Saúl que no quería saber nada pero al final aceptó trabajar con ella.

Estando en el Internado se fijó en Lucas (el hijo de Martín, profesor de ciencias). Al principio, Lucas será un poco reacio con ella pero al ver que las intenciones de Rebeca eran buenas, mantendrán una cierta amistad. Lucas le contó a Rebeca que le llamaban “bicho raro” y que también tiene un don: sus sueños se cumplen cada vez que se orina.

El hecho de acercarse a Lucas le va a costar a Rebeca el enemistarse con Martín, quien al principio mantiene una relación distante con ella ya que quiere proteger a su hijo.

Fue a raíz de un sueño que tuvo Lucas en el bosque cuando Rebeca comenzó a tener contactos con Martín. Lucas soñó que su padre se encontraría en el bosque con Rebeca cuando ésta saliese a caminar por la noche. Aunque Lucas trató se convencer a Rebeca para que no fuera al bosque, ambos coincidieron en el lugar que Lucas soñó. Martín le reprochó a Rebeca el acercarse tanto a Lucas y aprovechó para acercarse a ella y besarla. En ese momento Rebeca pudo ver cómo Martín arrastraba el cuerpo de don Joaquín (padre de Elsa y antiguo director del orfanato Laguna Negra) por el bosque. Ella sintió miedo y le dijo que no se acercase a ella.

Pero Lucas volvió a tener otro sueño, que esta vez tuvo como protagonista a Gustavo (el perro del guardabosque), que desenterraba el cadáver de Don Joaquín, que estaba junto a las colmenas de abejas. Lucas intentó evitar que Gustavo se acercase a aquel lugar. Primero lo encerró en la habitación de Paula y Evelyn pero fue descubierto por Jacinta y después le echó matarratas en la comida pero luego se arrepintió de hacerlo, el perro se escapó y se dirigió al lugar donde estaba el cuerpo Don Joaquín. Rebeca se dio cuenta y siguió a Lucas, descubriendo el cadáver del padre de Elsa. Lucas le pidió que no le contase nada a nadie ya que su padre le mató en defensa propia. Rebeca le abrazó y le dijo que no se preocupe.

Rebeca decidió continuar investigando, a pesar que Fermín le haya dicho que tuviese cuidado con Martín.

Le cuenta al cocinero que sabe dónde está el cuerpo de Don Joaquín, pero no le desvela nada de su don hasta más adelante. Desenterraron el cadáver y cogieron el móvil de Don Joaquín. Juntos descubrieron que Don Joaquín se citaba cada semana en un parque con Ritter Wülf (Santiago Pazos) y que intercambiaban sangre oculta en piezas de ajedrez. Decidieron tenderle una trampa. Le propusieron una cita en el parque que Sandra Pazos les dijo que solían reunirse semanalmente. Saúl no dudó en presentarse ante Wülf mientras Fermín y Rebeca le vigilaban. La cita salió mal ya que Wülf huyó dejando a Rebeca herida en el suelo y a Saúl con una bomba bajo su asiento. Fermín intentó disparar al coche mientras Wülf y sus hombres huían. Posteriormente fue corriendo para ver cómo se encontraba Rebeca (la cuál no resultó herida gracias al chaleco antibalas) y consiguió desactivar la bomba de su jefe.

Rebeca, al igual que Fermín, descubrió la sala nazi de la ermita. Allí tuvo lugar uno de los momentos más comprometidos para Rebeca ya que podía haber perdido la vida. Fermín acudió a aquel lugar gracias a que Amelia le dijo que iba a haber una reunión secreta de los miembros del Proyecto Géminis para poner cámaras y micrófonos para escuchar lo que allí se cocía. Era una trampa ya que Camilo quería comprobar si Amelia les estaba traicionando. Camilo descubrió a Fermín y le apuntó con una pistola. En ese momento apareció Rebeca que también apuntó al profesor de latín. Camilo le dijo a Rebeca que soltase la pistola y lo hizo, pero recibió un disparo de Camilo.

Fermín trató de evitarlo todo. Tras un forcejeo, las ropas de Camilo se impregnan con la cera de un candelabro y sale ardiendo en llamas. Fermín atendió a Rebeca quién le dijo que llamase a Saúl porque los hombres de Camilo se dirigían hacia aquel lugar para matarle. Fermín salió huyendo por el bosque a toda prisa llevando a Rebeca en sus brazos. Afortunadamente Rebeca se repuso de su disparo en la rodilla.

La próxima en estar en su punto de mira será Lucía, la médico del Internado. A raíz de la detención de un cocinero del Internado que colaboraba con el proyecto Géminis, Fermín y Rebeca descubrieron que los Merkel eran los padres adoptivos de Lucía. Rebeca no dudó en utilizar su don y al tocar a Lucía pudo ver como ésta había experimentado con mendigos y les inyectaba una cepa del virus en el cuello.

Gracias a Lucas, Rebeca pudo dar con el paradero de uno de los mendigos. Fermín y Rebeca fueron al lugar dónde lo llevó Lucía. Comprobaron que estaba muerto y que le habían sustraído la cápsula del virus del cuello.

Pero Rebeca y Fermín siguieron investigando a Lucía ya que descubrieron una cabaña en donde Lucía tenía escondido a su hijo Tomás, fruto de una relación sentimental que mantuvo con Noiret y que sufría una rara enfermedad, conocida como Günter. Al principio creyeron que Lucía tenía escondidos a los mendigos en aquella cabaña pero después se darán cuenta que no es así.

Tras conseguir una huella de la mano de Lucía, Rebeca intentó rescatar a aquel niño pero Fermín le llamó por teléfono ya que no podía darle la luz del Sol por su enfermedad. Rebeca no tuvo más remedio que volver a dejarle dónde estaba, ya que le empezaron a salir numerosas ronchas por toda la cara.

También utilizó sus poderes con Hugo después de saber que colaboraba con el proyecto Géminis. Ella y Fermín le vieron por una cámara oculta cuando acudió al almacén que tenía parte de las obras nazis que Fermín sustrajo de la sala del tesoro. Fue al gimnasio y pudo saber que estranguló a una chica en la cama que colaboraba con la organización de Fermín.

Anteriormente, Rebeca utilizó la buena relación que María tenía con Hugo para poder obtener la clave de acceso a los laboratorios para poder bajar a investigar.

Gracias a ello, Fermín y Rebeca descubrieron cápsulas con embriones humanos y el lugar donde habían estado retenidos los mendigos.

Pero a Rebeca le quedaba la investigación más dura de todas las que realizará en el Laguna Negra. Tras decirle Lucas que el barco de su padre se llamaba “Nemo”, pudo comprobar que Martín disparó al padre de Marcos, Paula y Samuel en Grecia y cómo éste caía a las aguas del mar Egeo.

Este último acontecimiento no impedirá que Rebeca inicie una relación sentimental con Martín, pero será muy difícil para ella ya que no se fiará de él.

Esta relación fue cuestionada por Lucas ya que piensa que su padre se ha olvidado por completo de su madre Silvana.

Además Hugo malmeterá en la relación, desatando los celos de Martín cuando le dice que Rebeca se dejaba ver mucho por el gimnasio.

Rebeca y Fermín lograron rescatar a los mendigos que estaban retenidos en los pasadizos. Pero Fermín decidió volver a bajar para buscar las medicinas y tuvo el infortunio de ser apresado por Hugo y sus hombres que le inyectaron el virus y le dejaron vagando por una ciudad. Rebeca bajó a los pasadizos con la intención de ayudarle pero desistió tras la explosión de los pasadizos provocada por Camilo.

Tras la liberación del virus, Rebeca decide colaborar en las tareas de excavación para encontrar las medicinas. Es víctima de uno de los sabotajes llevados a cabo por el teniente Garrido ya que quedó atrapada con Hugo al derrumbarse parte de las paredes de la excavación.

Fue Martín y el teniente Garrido los que lograron rescatar a ambos. Rebeca estaba herida y tuvo que ser reanimada por Hugo.

Posteriormente, Hugo hizo todo lo posible para que Martín no le diese problemas. Hará creer a todos que Martín es el saboteador y la persona que le había intentado matar en los pasadizos. Tras enterarse que había encerrado a Lucas en el desván porque estaba infectado, ideó un plan del que Rubén es partícipe. Ordenó a Rubén que colocara las medicinas robadas de la enfermería debajo de la cama de Martín para acusarle después de haber robado las medicinas para salvar a su hijo. Fue Rebeca la que encontró las medicinas escondidas y la que descubrió a Lucas oculto en el desván.

Tras esto, Lucas ingresó en la sala de infectados y Martín fue encadenado junto a un radiador ya que todos pensaban que era el saboteador, es decir, la persona que había intentado evitar que llegasen hasta las medicinas y el que había intentado matar a Hugo. Una vez más, Rebeca desconfió de Martín a pesar de que éste dijo que era inocente y que Hugo le había tendido una trampa para quitarle de en medio. Martín le pidió a Rebeca que le tocase para que viese que él no había hecho nada malo, pero Rebeca se negó a hacerlo.

Fue Lucas quién había visto colocar las medicinas a alguien mientras su padre estaba fuera de la habitación, por lo que Alicia (la inspectora de policía infiltrada en el Internado) le soltó, ya que era inocente.

Tras la rebelión de los infectados, provocada porque Clara les dijo que ella se había tomado la última ampolla de medicina y que les están dando placebo, Rebeca y Martín intentaron contenerlos dentro de aquella sala. Pero Curro (uno de los infectados procedentes del exterior) estaba amenazando a Lucas con una pistola y Rebeca no tuvo más remedio que dejarles escapar para evitar que le pasase algo malo al hijo de Martín, poniendo en peligro a todo el colegio.

Al igual que Jacinta, ella no estaba infectada con el virus y tuvo que permanecer en el gimnasio con el resto de sanos. En un principio se encargó de proteger las medicinas y de su dispensación. Sin embargo, debido a los acontecimientos que estaban sucediendo en el Internado, se vio obligada a salir de allí.

Después trató de arreglar las cosas con Martín, pero no lo consiguió. A ella recurrieron cuando Vicky logró descifrar parte de la información que contenía portátil de Hugo. Con un programa de envejecimiento que tenía Rebeca, descubrieron que el coronel Araujo era en realidad Karl Fleischer (uno de los ocho nazis que colaboraba con el proyecto Géminis y que se reunía en la ermita). Además Rebeca reveló que Theodora Raüber (la única mujer nazi de la organización) podría seguir viva.

Con la ayuda de María consiguió rescatar a Fermín, después de que éste pisara una mina anti-persona y Hugo,  que se hizo pasar por un artificiero, le colocase a Fermín un temporizador para acabar con su vida.

Junto con Fermín y, en presencia de Garrido, estuvo  interrogando al soldado Torres que entró en el Internado para buscar a un compañero desaparecido. Este soldado les reveló que Max Levov (conocido como el hombre misterioso) estaba en el campamento militar y pudieron constatar que los militares no sabían nada de lo que se traía entre manos el coronel Araujo. Además, gracias al walkie-talkie del soldado descubrieron que los militares iban a entrar en los pasadizos por la noche. Fermín pensó que vendrían a buscar las cajas con el virus e ideó un plan para poder rescatar a Max y traerle de vuelta al Internado para que construyese la máquina.

Antes de aventurarse en una nueva misión, consiguió arreglar las cosas con Martín en la ducha, donde volvieron a florecer de nuevo los sentimientos y la pasión que había entre ellos dos.

Después de la boda, Rebeca avisó a Fermín para poner en marcha su plan. Encañonaron  con una pistola a dos militares, les obligaron a quitarse la ropa y les maniataron. Tras ponerse sus aparejos, ambos se infiltraron junto al resto de soldados en el campamento militar.

Cuando localizaron a Max este les dijo que para hacer funcionar la máquina necesitaría uranio. En cuanto el teniente Garrido se enteró que Rebeca y Fermín estaban infiltrados en el campamento avisó a Hugo, que puso en alerta a todos los militares. Rebeca se encargó de ir a buscar el uranio mientras Fermín se encargó de buscar un coche y sacar a Max de allí.

Cuando Fermín y Max estaban montados en el coche y listos para huir, Rebeca fue descubierta. Antes de que Hugo la atrapase, logró esconder el uranio en las cajas con alimentos dentro de un bote de café.

Una vez en el Internado, Martín le preguntó a Fermín por ella y se temió que los militares la hubiesen matado. En realidad Hugo la tenía maniatada.

Cuando Martín pudo hablar con ella por el walkie-talkie, Rebeca le dijo que no sacrificase a los niños/as del Internado por salvarla a ella y que recordase cuando la despertaba por las mañanas y la llevaba el café a la cama.

Martín se extrañó de las palabras de Rebeca ya que ella aborrecía el café y nunca le había llevado el café a la cama. Fermín se dio cuenta que el uranio posiblemente estuviese escondido entre el café de los alimentos y fue con Martín hacía el perímetro para meter las cajas dentro. Rebeca les había revelado dónde había escondido el uranio, pero Hugo no se dio cuenta hasta más tarde. En cuanto lo supo, éste impidió que se llevasen todas las cajas pero si pudieron coger la que contenía el uranio dentro del café. Posteriormente Hugo fue a recriminárselo a Rebeca diciéndola que le va a salir caro lo que había hecho.

Rebeca le respondió si había echado un vistazo a las cajas que los soldados sacaron de los pasadizos. Y es que en ellas no estaban las cápsulas del virus.

Al final uno de los militares encontró a Rebeca y la preguntó por lo que estaba pasando. Rebeca le dijo que le ayudase ya que si no lo hacía iba a morir mucha gente. Después Rebeca detuvo a Karl Fleischer (coronel Araujo) y Theodora Räuber antes de que huyesen de nuevo. Rebeca les acusó de haber cometido crímenes contra la humanidad, cumpliendo con creces su misión en el Internado.

Después se reencontró de nuevo con Martín y Lucas, quienes habían logrado atravesar la valla y estaban completamente curados.

Valores que encarna su figura:

Valentía, templanza, fidelidad, cariñosa, atractiva, luchadora, honrada, segura de sí misma, desconfiada, sensible y maternal.

Su tendencia en la serie:

Rebemartinista, por su relación con Martín.

En una frase:

Un personaje que busca hacer justicia y dar a conocer toda la verdad.

Artículo redactado por VAF y Abril 22, con la colaboración de silviasi22, Esther LA y supermami para Zona el Internado (Prohibida su copia y reproducción).