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Biografía:

María Dolores Cordón, más conocida como Lola Cordón, nació en Valencia (España), ciudad considerada por la actriz como la cuna de su profesión. Estuvo en Francia y después en  las ciudades de Bath y Londres (Inglaterra, Reino Unido) donde permaneció durante mucho tiempo.

Se casó con Vicente Alfaro y se fue a vivir con él a París. Al año siguiente de estar casada se separaron cuando estaba embarazada de su única hija, que actualmente es médico. Trabajó en el periódico “Valencia Fruits” y dio clases de inglés pero su afición al teatro hizo que decidiera irse a Madrid.

Su inclinación por el teatro surgió desde niña cuando sus padres la llevaron al teatro. Comenzó en el mundo del teatro en Valencia de la mano de José Francisco Tamarit. Luego entró a formar parte de Teatro Club, una actividad del Club Universitario, en donde coincidió con varios jóvenes intelectuales como Ángel Sánchez Gijón, Lola Cardona, Pedro del Río, Pepe Cantero, Ramón Pons, Federico Martí y Paco Raffi entre otros. Participó en “La fiebre del heno” de Noel Coward, “Mirando hacia atrás con ira” de John Osborne que por aquel entonces tenía un importante impacto internacional. Con Sanchis Sinisterra hizo el monólogo de Bertolt Brech titulado “La mujer judía” que luego volvió a interpretar en Madrid. Con José María Morera hizo “La voz humana” de Cocteau por la que recibió un premio en Barcelona. También hizo unas farsas francesas.

En Madrid trabajó unos meses como secretaria hasta que debutó en el Teatro Alcázar con José Luís Pellicena y Trinidad Alonso. Participó en “Los físicos” de Dürrenmatt con Narciso Ibáñez Menta, Manolo Collado, Rosario García Ortega y Manolo Díaz González y “Mariana Pineda’ de Lorca bajo la dirección de Alfredo Mañas. Después hizo muchas obras más con otros actores valencianos como Lola Cardona, Vicente Parra y Pedro del Río, entre otros.

Estuvo en Buenos Aires (Argentina) para representar “Flor de cactus” de Pierre Barillet y Jean-Pierre Grédy junto con el actor Alberto Closas y después volvió en 1974 con la obra “La Balada de los tres inocentes” de Pedro Mario Herrero.

Después de hacer alguna aparición en televisión volvió de nuevo al teatro con “La heredera” (1998) de Ruth y Augustus Goetz y dirigida por Gerardo Malla que alcanzó gran éxito. Después hizo en 2001 “La Celestina” de Fernando Rojas junto a Nati Mistral y “Dulce pájaro de la juventud” de Tennessee Williams y dirigida por Alfonso Zurro. También tuvo un pequeño papel en “El retrato de Dorian Gray” (2005) de Oscar Wilde y dirigida por María Ruiz, junto a José Luís Pellicena y Juan Carlos Naya. Uno de sus últimos trabajos ha sido “Fin de partida” (2010) de Samuel Beckett y dirigida por el polaco Krystian Lupa.

También se ha dejado ver en el mundo de la televisión. Pilar Miró fue la encargada de introducirla en el mundo televisivo. Ha participado en “Obra completa” (1971), “Novela” (1973),  “Querido maestro” (Telecinco, 1997), “Turno de oficio: Diez años después” (TVE-1 1998), “Manos a la obra” (Antena 3 1999, 2000 y 2001), “Periodistas” (Telecinco, 2001), “El inquilino” (Antena 3, 2004), “Un paso adelante” (Antena 3, 2005), “Los hombres de Paco” (Antena 3, 2005), “Aquí no hay quien viva” (Antena 3, 2005), “Con dos tacones” (TVE-1, 2006), “Amar en tiempos revueltos” (TVE1, 2006-2007) durante doce episodios como ‘Tata Micaela’, “El comisario” (Telecinco 1999, 2001, 2002 y 2008) como madre de Vidal, “Maitena: estados alterados” (La Sexta, 2008), “Cuéntame cómo pasó” (TVE-1 2003 y 2008), “De repente, los Gómez” (Telecinco, 2009), “Cuestión de sexo” (Cuatro, 2009), “Hospital Central” (Telecinco 2003, 2006 y 2009), “Valientes” (Cuatro, 2010), “Águila Roja” (TVE-1, 2010) y “El Internado” (Antena 3, 2010) como Teodora Raüber.

En el mundo del cine empezó en 1976 con el cortometraje “La plaza” dirigida por Emma Cohen. En 1980 apareció en “Gary Cooper, que están en los cielos”. Le seguirán después “Pestañas postizas” (1982) de Enrique Belloch, “Werther” (1986) dirigida por Pilar Miró, “Péplum” (2008) y “Fuga de cerebros” (2009).

Su personaje en la serie:

Theodora Räuber / Asunción Hervás (identidad falsa).

Su vida en la serie:

Theodora Raüber huyó de la Alemania tras la Segunda Guerra Mundial y se refugió en España cambiando su identidad por la de Asunción Hervás para no ser descubierta. Junto con otros siete nazis fundó el Proyecto Géminis. Todos se reunían en la sala nazi escondida en la ermita, bajo las órdenes de Ritter Wülf. Ella era la única mujer que había en el grupo y era experta en ingeniería genética.

Tras morir la mujer y el hijo del teniente Garrido en el hospital, el coronel Araujo (que era otro fundador del Proyecto Géminis y cuya verdadera identidad era Karl Fleischer) le dijo que podían devolverle la vida a su hijo y le llevó a la casa de Theodora Räuber, que estaba celebrando el cumpleaños de su nieta Amaia. Theodora Räuber le preguntó a Garrido si el coronel Araujo le había puesto al corriente de sus avances científicos.

Le enseñó las fotos de Eva Wülf y Paula Novoa Pazos y les dijo que compartían el mismo código genético. Le ofreció la posibilidad de implantar una copia exacta de su hijo en el vientre de una voluntaria y le dijo que lo único que tenía que hacer era trabajar para ellos.

El teniente Garrido no estaba muy convencido. Les dijo que eso era ilegal y les preguntó por qué le ayudaban y si tenía algo que ver con el ejército. Theodora Räuber le respondió que no se preocupase de nada y que necesitaban gente obediente y con sangre fría para su proyecto. El coronel Araujo le dijo que no tenía nada que ver con el ejército ya que ellos no aprobarían sus métodos. El teniente Garrido aceptó trabajar para Ottox pero no llegó a saber nunca que el hijo que esperaba fue implantado en el vientre de Amelia, a la que Hugo asesinó cuando descubrió las medicinas en los pasadizos.

Fue al campamento que los militares habían establecido para vigilar el perímetro de seguridad. Saludó al coronel Araujo y conoció en persona a Hugo.

El coronel Araujo le contó que las cajas que sacaron de los pasadizos no contenían el virus y posteriormente Hugo le dijo que Garrido no respondía a sus llamadas.

Theodora Räuber le preguntó a Araujo si todavía confiaba en él. El coronel le respondió que Garrido siempre había estado de su lado y que todavía estaba esperando que le devolviesen a su hijo cuando acabase todo. Lo que no sabía Theodora Raüber es que Amelia había muerto, ya que pensaba que todavía seguía en el Internado.

Hugo les dice que el haber cortado la luz no va a ser suficiente y que deben matar a Max Levov antes de que ponga la máquina en funcionamiento. El coronel Araujo le preguntó a Theodora Räuber si su nieta podría hacerlo y ella respondió afirmativamente. Hugo quedó sorprendido cuando escuchó que había otro infiltrado y Araujo le respondió que era una infiltrada (Amaia).

El día de su cumpleaños le regaló a su nieta un uniforme del Internado y la dijo que en ese colegio pervivían sus antiguos valores.

Amaia aceptó ir a ese colegio y Theodora Räuber la dijo que cuando estuviese allí tenía que hacer una cosa por ella y le entregó la foto de Marcos. Posiblemente tendría que tenerle vigilado.

Amaia cumplió su cometido ya que asesinó a Max pero no le sirvió de nada ya que Vicky fue capaz de hacer funcionar la máquina gracias a la corriente eléctrica que Fermín, Martín y el soldado Torres consiguieron y al código numérico que tenía apuntado Iván en el brazo y que Julia y María le deletrearon.

Cuando Theodora se disponía a marcharse del campamento vieron un haz de luz que salía del Internado, por lo que al final constataron que la máquina funcionó.

Hugo les dijo que si el virus no mataba a los habitantes del colegio, tendrían que matarles ellos mismos. Pensó después en gasearlos.

Cuando el teniente Garrido informó a Araujo que los infectados iban a salir por la trampilla del bosque, Hugo les dijo que ya había venido el gas. Se lo enseñó a Theodora Räuber, quien señaló que era Zyklon B. Theodora parecía estar de acuerdo con Hugo, a pesar de que el coronel Araujo dijese que cómo iban a matar a cuatrocientos niños.

Cuando ya estaba todo perdido y no podían hacer nada, Araujo le dijo a Theodora que tenían un avión esperándoles en el aeropuerto para poder huir. Teodora Räuber le preguntó a Araujo por su nieta y le dijo que todo se les había ido todo de las manos y que no iba a dejar que le cogieran. Cuando se disponían a montarse en el coche apareció Rebeca y les detuvo acusándoles de haber cometido crímenes contra la humanidad.

Valores que encarna su figura:

Cariñosa, agradable, sentimental, astuta, inteligente, malvada, manipuladora y orgullosa.

En una frase:

“Un personaje capaz de utilizar y manipular a los demás en beneficio propio”.

Artículo redactado por VAF para Zona el Internado (Prohibida su copia y reproducción).