Zona El Internado

Martín Rivas: “Me gusta verme guapo”


Es un chico tímido, reflexivo y algo neurótico, como él mismo se define. Ama su profesión e idolatra a Paul Newman y Javier Cámara.

Se confiesa algo tímido “de entrada”, muy trabajador y todo un privilegiado por estar en El internado. Le encanta ser el más deseado en la red, pero sabe de lo efímero de la fama: “Habrá que ver quién llega a la meta”. Con 24 años, su sentido del humor y su constancia son sus mejores armas.

-Arrasas en Internet, enhorabuena.
-Está muy bien, aunque desconozco si es porque les gusto o les disgusto. Al menos quiere decir que la gente sabe que estás ahí.

-¿Eres coqueto?
-Me gusta verme guapo. No es tanto por coquetería sino porque me gusta la ropa. Observo cómo viste la gente por la calle, en el vestuario de las películas, los conciertos. Mis posesiones más preciadas están en mi armario.

-¿Cómo te cuidas: haces ejercicio o vigilas tu alimentación?
-Como muy mal y ejercicio hago algo, no mucho. Al gimnasio voy a hacer actividades. Prefiero ir a pilates, a boxeo, ejercicios aeróbicos, la cinta también la hago para calentar. Pero me gusta tonificar los músculos con el mismo peso de tu cuerpo, tampoco he hecho nunca pesas, me aburren, la verdad. En general, llevo una vida bastante caótica.

-¿Tienes alguna manía?
-Vivo en un tercero sin ascensor y soy capaz de subir hasta tres veces para asegurarme de que he cerrado. Soy un tanto neurótico, como Jack Nicholson en Mejor… imposible.

-¿Qué te parece que te comparen con Paul Newman?
-Me preocupa qué le parecería a él, no creo que le hiciese mucha gracia. Para mí, es un honor, es mi actor favorito.

-Esta generación vuestra utiliza la televisión para dar el salto al cine.
-No. La tele es tan válida como otro medio. Los malos actores no están allí y los buenos, en el cine. Me interesan proyectos que aporten algo. En EE.UU. llevan años desmintiéndolo con series como The Wire, mi favorita. Y la de Obama (risas).

-¿Qué características unen a esta nueva cantera?
-Considero prematuro hablar de generación o de una forma particular de trabajar. La mayoría de nosotros sólo ha hecho una cosa; habrá que ver qué pasa. Pero también los comienzos son apasionantes.

-¿Hay mucha competencia?
-La misma que en cualquier profesión con oferta limitada. Puede haberla, pero rivalidad no; al menos no la percibo. Pero es que yo intento alejarme un poco de este rollo; me cuesta estar con más de tres actores a la vez. Disfruto más con otro tipo de gente, me despeja. Me encanta la profesión, pero a veces el actor se cree el ombligo del mundo.

-¿A quién admiras?
-Adoro a Javier Cámara, la persona más ingeniosa que conozco; me ayuda mucho. De los nuevos, quiero coincidir con Verónica Echegui y con Tamar Novas.

-¿A qué director le pedirías trabajo?
-A Clint Eastwood (risas). Me apetece trabajar con Andrés Lima, me apasionan los montajes de Animalario y con José Luis Gómez. Tengo muchas ganas de hacer teatro.

-¿Qué le va a pasar a Marcos en la nueva temporada de El internado?
-Se lleva un golpe, ve la luz y se da cuenta de que la persona que le gusta de verdad es Carolina [Ana de Armas].

-¿Y tienes algún proyecto?
-Empiezo ahora un corto con Juan Cruz y José Corbacho.

-Para evitar más comparaciones, ¿cómo te definirías a ti mismo?
-Qué difícil es eso, me cuesta bastante. Lo que te pueda decir va estar muy distorsionado…. Soy una persona tímida, de primeras. Hay gente que es partidaria de abrirse a alguien a la primera de cambio, y yo creo que debe haber un proceso de conocimiento. Tampoco me interesa que todo el mundo me conozca, me gusta que me conozcan mis amigos y que ellos sepan como soy, pero el resto de la gente creo que se lo tiene que ganar.

-¿Qué te gusta de ti mismo?
-Que soy muy trabajador. Si te refieres al físico… uf, no tengo ni idea. Yo qué sé, mis manos por ejemplo (Risas).

-¿Y a qué dedicas el tiempo libre?
-Procuro ver muchas películas, ir al teatro, hacer algo de deporte, jugar al fútbol…

-Háblamos de tus compañeros de serie que también están entre los más buscados de Internet. ¿Cómo es un relación con Ana de Armas?
-Es una persona que quiero muchísimo. Desde el primer día que llegó nos hicimos amigos y creo que tiene un talento descomunal, va a ser una actriz excelente. Tiene muy buena cabeza, lleva formándose desde los 14 años y es una chica guapísima. Me encanta trabajar con ella.

-¿Qué me dices de Yon González?
-También lo conozco muy bien porque he vivido con él, estuvimos dos años en dos pisos distintos. Y coincidí antes con él en SMS. Es un actor estupendo y me encanta trabajar con él.

-¿Era buen compañero de piso?
-Sí. Y, además, un gran cocinero. Yo ahora estoy aprendiendo. Hay un plato que me sale muy bien, el pollo al curry. Todo el mundo me pide que haga ese y ya me empiezo a sentir como el prototipo de cantante que sólo ha hecho una canción buena y todo el mundo le pide lo mismo y está hasta los huevos de cantar siempre la misma canción… Creo que voy a empezar a negarme y a intentar ampliar mi repertorio, porque me he encasillado en el pollo al curry (risas).

-Así que ahora estás hecho todo un amo de casa…
-Ya vivo solo, me he aburguesado. Al principio, cuando llegué a Madrid, vivía en una casa con ocho personas, un baño y una cocina. Era un poco de broma… Pero ahora me he aburguesado y estoy más cómodo en una casa yo solo.

-Nos falta hablar de Elena Furiase…
-Otra fenómena, es estupenda. Una persona con muchísima chispa, muy despierta y espontánea. Es una base de datos de melodías: cualquier canción que se me ocurra la tarareo ella pasa a cantármela. ¡Es espectacular el fondo de archivo sonoro que tiene en su cabeza! Es una persona a la que quiero muchísimo. No lo digo por quedar bien, de verdad. -¿Siempre ha habido tan buen rollo entre vosotros?
-Salíamos mucho al principio, antes de que se emitiera la serie. Ahora quedamos pero en la casa de uno u otro. Si vas solo por la calle, a la gente le puede quedar la duda de si eres tú o no. Pero como vayamos dos, la cosa ya está a huevo. En esa situación sí nos dan bastante la lata… Pero vamos, que tenemos una relación muy estrecha.

-Tu padre, Manuel Rivas, es un reconocido escritor. ¿Eso te ayuda?
-No sé si me abre o me cierra puertas. Tengo que agradecer a mi padre, y a mi madre igual, que desde que era muy pequeño se han preocupado porque tenga unas inquietudes y porque tenga ganas de aprender, un mínimo de disciplina y de educación. Lo que les debo es tener muchísima cultura al acceso de mi mano que es un privilegio que muy pocos niños en este país pueden disfrutar. Mi casa siempre ha estado llena de libros, de películas, vas por el pasillo y tienes que ir esquivando libros porque ya no caben en las estanterías y en ese sentido ha sido un privilegio.

-¿Te pica el gusanillo de escribir?
-Escribía en la facultad, sobre todo para prácticas de guiones y artículos que teníamos que hacer. Pero me parece muy complicado. El oficio de actor es muy fácil, en realidad te dan lo que tienes que aprender, te quedas mirando en una esquina, cuando te llaman ya está todo listo, haces tu parte y te vas. Me parece apasionante el reto de enfrentarte a un folio vacío y tener que sacarle vida, yo no me veo capaz. Escribir me parece lo más complicado del mundo y probablemente la profesión más bonita que puede existir.

-Estuviste nominado a un Goya por Los girasoles ciegos. ¿Qué significan para ti los premios?
-Está bien que la gente crea que has hecho un buen trabajo, y lo que me hace pensar es que puede que no vaya tan mal si hay gente que cree que lo que he hecho vale la pena. Pero es que esto en realidad no es un deporte, el más rápido o el que me marca más goles no es el mejor. Es muy difícil valorar si es merecido o no. Mira a Paul Newman: ganó su primer oscar con 81 años. O Al Pacino, que se lo dan por Esencia de mujer cuando yo creo que lo merece por El padrino o por Serpico,.

-¿No te agobia ganarlos o no?
-Por supuesto que no. Prefiero subir los tres pisos para comprobar si he cerrado la puerta que preocuparme por eso. De entre esas neurosis prefiero la mía.

-Ya que te apasiona tanto el cine, recomiéndanos tus imprescindibles.
-La ley del silencio, de Elia Kazan y un docudrama sobre Ricardo III que está interpretado y dirigido por Al Pacino. Me encanta todo lo que haya escrito Azcona. Y desde luego Smooking room, Nadie hablará de nosotras cuando hayamos muerto, que me parece espectacular lo que hace Victoria Abril. Y León de Aranoa, sus tres primeras películas me parecen brutales. Amenábar…. hay mucha gente buena, si empiezo a dar nombres no paro.

-Tres referentes internaciones
-Me interesa mucho lo que hacen Johnny Deep, Matt Damon y un actor joven que se llama Ryan Gosling.

-¿Y si hablamos de música?
-Tengo ciertas lagunas. De pequeño me encantaba el rap y es el único género en realidad que conozco en profundidad, pero ya me ha cansado un poco. Ahota escucho sobre todo a Johnny Cash y a Coldplay.

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