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Martín Rivas: “No me siento perdido como muchos amigos de mi edad”


Su trabajo en El internado le ha convertido en el nuevo galán de nuestro país. Pero el actor, hijo del escritor Manuel Rivas y pareja de la también actriz Irene Escolar, es mucho más que una cara bonita.

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Tiene sólo 24 años, pero cuando uno escucha a Martín Rivas, le transmite una sensación de que posee una cabeza muy bien amueblada. El actor, hijo del escritor Manuel Rivas y conocido por su trabajo en la película Los girasoles ciegos y en la serie El internado, se ha convertido en uno de los mayores ídolos de las jóvenes de nuestro país. Pero a este casi licenciado de Comunicación Audiovisual sólo le preocupa una cosa: convertirse en un buen intérprete.

A pesar de su corta carrera, acaba de recibir un premio como Mejor Actor Revelación en la X edición del Festival de Cine y Televisión de Islantilla (Huelva).

No lo esperaba y agradezco mucho que se me pueda considerar una promesa. Me tomo mi trabajo en serio y este galardón es un indicio de que no voy tan desencaminado.

¿Cómo se definiría como actor y como persona?

Como actor, creo que lo mejor es no saber definirse. En cuanto a lo personal, también me cuesta hacerlo. Soy bastante tímido, pero tampoco me interesa que todo el mundo me conozca.

¿Puede permitirse decir que no a muchos trabajos?

No. Ahora toca hacer bien lo que hay.

¿Qué le parece la actual generación de actores jóvenes?

Es prematuro hablar de generación. Algunos sólo hemos hecho uno o dos trabajos. Pensar que ya hemos conseguido algo es muy presuntuoso.

¿Cree que hay sitio para todos los actores noveles?

Debe haberlo para los que se lo merezcan.

¿Cuál de los veteranos es el espejo en el que se mira?

Javier Cámara: nunca falla. Reconozco que tengo una devoción extrema por él.

¿Qué proyectos tiene?

El internado, serie con la que estaremos dos o tres temporadas más.

¿Qué es lo mejor y lo peor de estar en esta serie?

Lo mejor, trabajar con Luis Merlo, que me da consejos y es muy divertido, y también rodar en los exteriores: me recuerda a los veranos de la infancia. Uno coge la guitarra, otro se pone a cantar… Lo peor es cuando te ves y no te gustas.

Goza de una gran popularidad entre las jóvenes, ¿cómo lo lleva?

Tiene ventajas: hace poco me salté una cola al renovar el DNI. En cuanto a las desventajas, tener que privarse de ciertas cosas, pero es que hay que cambiar el chip. Por ejemplo, soy consciente de que no es conveniente sentarse a la puerta de un instituto o ir a una macrodiscoteca. Pero sería mucho más complicado ser David Beckham o Tom Cruise… Creo que tengo suerte: no me siento perdido, porque sé el camino que quiero seguir, al contrario que muchos amigos de mi edad.

¿Le tienta escribir, como a su padre?

Lo hice en la facultad. Me parece una profesión bonita, pero muy complicada. Ha sido un privilegio crecer rodeado de libros y de películas.

Revista Mujer de Hoy | Transcrito por samureta