Zona El Internado

Natalia Millán: “Quiero centrarme en el teatro y preferiría que no me ofrecieran nada por ahora”


¿Qué sensación tienes ahora que ‘El Internado’ ya ha finalizado su rodaje?

Tengo sentimientos encontrados como siempre suele suceder con estas cosas. Cuando llevas mucho tiempo haciendo algo, por un lado, tienes ganas de cerrar capítulo, pero por otro lado has tomado tanto cariño a la gente que te da mucha pena. Es difícil cerrar página, pero creo que ya toca… El peligro de una serie de éxito como ésta es que se alargue más de la cuenta. Creo que acaba en un buen momento.

¿Te han sorprendido los guionistas de principio a final?

Te tengo que decir que incluso en los últimos capítulos. Como he estado tan liada me leía los guiones en los ratitos libres que tenía en el teatro. Los compañeros me veían que de repente saltaba en alguna esquina y me preguntaban aunque sabían que no les podía decir nada. Me he sorprendido al igual que los espectadores con cada giro de guión. Cuando parece que ya no pueden pasar más cosas siempre consiguen darnos un nuevo susto.

Desde el principio, siempre has compaginado la televisión con el teatro. ¿Le has buscado ya un sustituto a ‘El Internado’?

Llevo ya algunos meses ensayando una nueva obra de teatro. Han sido un poco locura estos últimos meses porque he estado acabando “Chicago“, grabando la serie los días que no tenía teatro y a la vez ensayando la nueva obra. No sé ni como lo he hecho. Ahora estoy liada con “5 horas con Mario” que se estrenará el 30 de septiembre en Valladolid.

Poco descanso has tenido…

He tenido dos semanas en agosto porque las pedí de rodillas (risas). Empezamos a ensayar la obra algo pronto precisamente para poder descansar este verano.

Siempre hay tiempo cuando queremos hacer algo que nos llena…

Sí, aunque han sido unos meses muy intensos. Profesionalmente han sido muy gratificantes, de lo contrario no hubiera sido capaz de seguir este ritmo. He sacrificado el ocio absolutamente. No he tenido tiempo de nada así que no me preguntes por algo en concreto (risas). Mientras no se mantenga durante mucho tiempo trabajar tanto no es malo. Cuando son etapas cortitas se sobrelleva. De hecho, creo que soy una afortunada.

El personaje de Elsa ha visto la llegada de nuevos protagonistas cada temporada y la muerte de muchos ellos. ¿Temiste que Elsa estuviera en una lista negra?

Cada capítulo. Esa idea ha pasado por mi cabeza con cada uno de los capítulos que pasaban por mis manos. Siempre decía “Sobrevivo, de momento” (risas). Ten en cuenta que siempre puede haber un requiebro de guión que te saque de la serie. Esa posibilidad siempre ha existido.

Tu relación con Globomedia ha sido siempre muy buena… ¿Podríamos verte en una nueva serie?

Es excelente. Ahora mismo, después de esta sobredosis de trabajo, preferiría que incluso no me ofrecieran nada porque me daría rabía decir que no. Además, no sé si sabría decir que no si viniera de ellos. En un futuro, a medio plazo, me encantaría volver a trabajar con ellos (risas).

Adelántanos algo…

No puedo decir nada de nada (risas). Cada vez vamos a estar más asustados. Algunos llegarán hasta el final heroicamente y otros se quedarán por el camino. Los malos, espero, recibirán su merecido.

No ves mucho la tele. Algo de televisión que recuerdes en este momento…

La final de España en el Mundial de Sudáfrica. Fíjate el impacto del fútbol en la sociedad… ese domingo no tuvimos función en el teatro. Tuvimos día libre y eso yo no lo había visto nunca en teatro. A mí me parece incluso “aberrante”, porque me gusta mas el teatro que el fútbol (risas), pero hay que entender que toda la sociedad estuvo pendiente de ese partido. Incluso en Nochevieja hay función en el teatro y se comen allí mismo las uvas. Ese día aproveché para estudiar la nueva obra de teatro, pero bajé a la calle y vi los últimos minutos del partido, la prórroga y el gol. Tengo que reconocer que vibré y disfruté de esos minutos y del gol de Iniesta.

¿Qué te apetece hacer ahora?

Quiero centrarme en lo siguiente. Estoy cansada de desdoblarme en miles de personalidades. Necesito centrarme en la nueva función, pero sé que voy a echar mucho de menos a todo el equipo. También es cierto que cuanto más ocupado estás menos tiempo tienes para echar en falta a las personas.

Habéis formado una gran familia…

Sí, porque hemos compartido mucho. Los actores trabajamos con las sensaciones y estamos siempre con la sensibilidad a flor de piel. Se producen unos momentos de intimidad muy grandes en las esperas, en las grabaciones… estás muy vulnerable y con muy pocas defensas… es muy fácil entrar en confidencias y ayudar al otro. Se crean unos vínculos muy especiales que creo que no se dan con tanta facilidad en otros trabajos. Se crean unas relaciones muy bonitas y muy buenas.

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