Zona El Internado

Theodora Räuber, la única mujer fundadora del Proyecto Géminis


Han sido muchas las suposiciones que los seguidores del Internado nos hemos planteado sobre la identidad de la única mujer nazi fundadora del Proyecto Géminis. En estos últimos capítulos hemos resuelto nuestras dudas y hemos podido ver a Theodora Räuber, personaje interpretado por Lola Cordón. A simple vista Theodora parecía una anciana agradable e inofensiva pero que colaboró activamente en el Proyecto Géminis hasta que fue detenida por Rebeca antes de que volviera a huir.

Lola Cordón

Nombre real: María Dolores Cordón (más conocida como Lola Cordón)

Lugar de nacimiento: Valencia (España).

Su personaje en la serie: Theodora Räuber / Asunción Hervás.

Su vida en la serie:

Theodora Raüber huyó de la Alemania tras la Segunda Guerra Mundial y se refugió en España cambiando su identidad por la de Asunción Hervás para no ser descubierta. Junto con otros siete nazis fundó el Proyecto Géminis. Todos se reunían en la sala nazi escondida en la ermita, bajo las órdenes de Ritter Wülf. Ella era la única mujer que había en el grupo y era experta en ingeniería genética.

Tras morir la mujer y el hijo del teniente Garrido en el hospital, el coronel Araujo (que era otro fundador del Proyecto Géminis y cuya verdadera identidad era Karl Fleischer) le dijo que podían devolverle la vida a su hijo y le llevó a la casa de Theodora Räuber, que estaba celebrando el cumpleaños de su nieta Amaia. Theodora Räuber le preguntó a Garrido si el coronel Araujo le había puesto al corriente de sus avances científicos.

Le enseñó las fotos de Eva Wülf y Paula Novoa Pazos y les dijo que compartían el mismo código genético. Le ofreció la posibilidad de implantar una copia exacta de su hijo en el vientre de una voluntaria y le dijo que lo único que tenía que hacer era trabajar para ellos.

El teniente Garrido no estaba muy convencido. Les dijo que eso era ilegal y les preguntó por qué le ayudaban y si tenía algo que ver con el ejército. Theodora Räuber le respondió que no se preocupase de nada y que necesitaban gente obediente y con sangre fría para su proyecto. El coronel Araujo le dijo que no tenía nada que ver con el ejército ya que ellos no aprobarían sus métodos. El teniente Garrido aceptó trabajar para Ottox pero no llegó a saber nunca que el hijo que esperaba fue implantado en el vientre de Amelia, a la que Hugo asesinó cuando descubrió las medicinas en los pasadizos.

Fue al campamento que los militares habían establecido para vigilar el perímetro de seguridad. Saludó al coronel Araujo y conoció en persona a Hugo.

El coronel Araujo le contó que las cajas que sacaron de los pasadizos no contenían el virus y posteriormente Hugo le dijo que Garrido no respondía a sus llamadas.

Theodora Räuber le preguntó a Araujo si todavía confiaba en él. El coronel le respondió que Garrido siempre había estado de su lado y que todavía estaba esperando que le devolviesen a su hijo cuando acabase todo. Lo que no sabía Theodora Raüber es que Amelia había muerto, ya que pensaba que todavía seguía en el Internado.

Hugo les dice que el haber cortado la luz no va a ser suficiente y que deben matar a Max Levov antes de que ponga la máquina en funcionamiento. El coronel Araujo le preguntó a Theodora Räuber si su nieta podría hacerlo y ella respondió afirmativamente. Hugo quedó sorprendido cuando escuchó que había otro infiltrado y Araujo le respondió que era una infiltrada (Amaia).

El día de su cumpleaños le regaló a su nieta un uniforme del Internado y la dijo que en ese colegio pervivían sus antiguos valores.

Amaia aceptó ir a ese colegio y Theodora Räuber la dijo que cuando estuviese allí tenía que hacer una cosa por ella y le entregó la foto de Marcos. Posiblemente tendría que tenerle vigilado.

Amaia cumplió su cometido ya que asesinó a Max pero no le sirvió de nada ya que Vicky fue capaz de hacer funcionar la máquina gracias a la corriente eléctrica que Fermín, Martín y el soldado Torres consiguieron y al código numérico que tenía apuntado Iván en el brazo y que Julia y María le deletrearon.

Cuando Theodora se disponía a marcharse del campamento vieron un haz de luz que salía del Internado, por lo que al final constataron que la máquina funcionó.

Hugo les dijo que si el virus no mataba a los habitantes del colegio, tendrían que matarles ellos mismos. Pensó después en gasearlos.

Cuando el teniente Garrido informó a Araujo que los infectados iban a salir por la trampilla del bosque, Hugo les dijo que ya había venido el gas. Se lo enseñó a Theodora Räuber, quien señaló que era Zyklon B. Theodora parecía estar de acuerdo con Hugo, a pesar de que el coronel Araujo dijese que cómo iban a matar a cuatrocientos niños.

Cuando ya estaba todo perdido y no podían hacer nada, Araujo le dijo a Theodora que tenían un avión esperándoles en el aeropuerto para poder huir. Teodora Räuber le preguntó a Araujo por su nieta y le dijo que todo se les había ido todo de las manos y que no iba a dejar que le cogieran. Cuando se disponían a montarse en el coche apareció Rebeca y les detuvo acusándoles de haber cometido crímenes contra la humanidad.

Valores que encarna su figura: cariñosa, agradable, sentimental, astuta, inteligente, malvada, manipuladora y orgullosa.

En una frase: “Un personaje capaz de utilizar y manipular a los demás en beneficio propio”.

Artículo redactado por VAF para Zona el Internado (Prohibida su copia y reproducción).